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Talentos, innovación y competitividad Dr. Rafael Rangel Sostmann, Rector del Sistema Tecnológico de Monterrey La innovación y generación de conocimiento son elementos fundamentales para apoyar el desarrollo y la competitividad de los países. A nivel mundial, las naciones más competitivas tienen también un alto reconocimiento en su capacidad de innovación (por ejemplo: Suiza, Finlandia, Suecia, Singapur, Estados Unidos y Japón). Existen una serie de factores clave para detonar la innovación, entre los cuales destacan: 1. Desarrollo de capital humano a nivel universitario y posgrado 2. Inversión en investigación y desarrollo 3. Generación de conocimiento científico y tecnológico, a través de patentes y publicación de artículos científicos 4. Inversión en tecnologías de información 5. Manufactura y exportación de productos de alto valor agregado El primero de estos factores, el desarrollo de capital humano, es un elemento fundamental para que los países Latinoamericanos puedan acelerar su crecimiento y capacidad de innovación. Para evaluar este elemento, es necesario analizar la cantidad y calidad de los egresados que se gradúan de las universidades latinoamericanas. En los últimos 40 años, los países latinoamericanos han incrementado su tasa de participación bruta en la educación superior, con lo cual han aumentado el número de egresados que se pueden incorporar al sector productivo. México por ejemplo, pasó de 5% a 25%; Chile de 5% a 45% y Argentina de 15% a 65%. No obstante, la participación actual aún se encuentra por debajo de países como Estados Unidos (85%) o Corea del Sur (90%). En términos de los egresados universitarios anuales de ciencias, ingeniería y tecnologías de información, las economías más grandes de la región generan cantidades comparables con otras economías desarrolladas (por ejemplo, graduados en ciencia, ingeniería y tecnologías de información por millón de habitantes: México 801, Chile 690 y Brasil 532; vs. Estados Unidos 842 y España 576). Sin embargo, los países latinoamericanos siguen estando por debajo de economías como Reino Unido 1,395, Israel 1,436 o Corea del Sur 2,305. A nivel posgrado, la situación es mucho más preocupante. El número de egresados anuales de doctorado (PhD) en las economías más grandes de Latinoamérica, es significativamente inferior al de economías relevantes (por ejemplo, PhD’s por millón de habitantes: Chile 6, Argentina 11, México 18, Brasil 35; vs. Irlanda 132, Corea del Sur 141, Estados Unidos 153, Reino Unido 240). Con respecto a la calidad del talento generado en la región, el principal problema es la gran dispersión existente. Se gradúan excelentes profesionistas de universidades de alto prestigio, muchos de los cuales terminan trabajando en países desarrollados, pero también se gradúan muchos de universidades de dudosa calidad. En el reporte de competitividad del IMD (International Institute for Management Development) del 2007 se publican los resultados de una encuesta en la cual se evaluó el grado en el que la educación universitaria cumple con los necesidades de una economía competitiva. Los resultados de Brasil, México y Argentina se encuentran por debajo de la mediana, y sólo Chile y Colombia tienen una apreciación superior a la mediana. Por tanto, las universidades latinoamericanas necesitan generar más graduados y de mejor calidad; no sólo con una sólida formación profesional, sino también con visión internacional, orientación emprendedora, valores éticos y socialmente responsables. Para aprovechar el talento generado en la región, las compañías deben generar posiciones con alto valor agregado que sean atractivas para los recién graduados, de tal forma que nuestros mejores profesionistas no migren hacía economías más desarrolladas. En este aspecto, las empresas de alto crecimiento, que son muy relevantes en la economía, típicamente enfrentan retos para reclutar y retener a los mejores egresados. Entre los más importantes destacan: – Oferta limitada de egresados en las ramas de ciencia, ingeniería y tecnologías de información. – Calidad de los graduados no siempre cumple con las necesidades de estas compañías que deben ser competitivas a nivel internacional – Migración de graduados a países extranjeros debido a las mejores condiciones salariales – Competencia de compañías nacionales y transnacionales de alto prestigio local, que pueden ofrecer salarios atractivos, programas formales de entrenamiento y "mentoring" y claras oportunidades de crecimiento. Para sobreponerse a estos retos, estas compañías de rápido crecimiento necesitan generar ofertas de trabajo atractivas en términos de salario, capacitación y oportunidades de desarrollo de profesional. En resumen, los países latinoamericanos deben mejorar la cantidad y calidad del talento generado en la región. A su vez, las empresas deben generar posiciones atractivas para el talento local. De tal forma que al combinar ambos factores se pueda impulsar la innovación y competitividad, y con ello el desarrollo de nuestros países. |
