Hace una generación, la tecnología de la información y los medios digitales eran habilidades exclusivas. Hoy, son una competencia clave necesaria para tener éxito en la mayoría de las profesiones.

Es por ello que las habilidades digitales forman parte fundamental de un marco de trabajo educativo integral. Sin un programa de educación digital nacional, el dominio y el acceso a la tecnología se distribuirán de manera desigual, exacerbando la desigualdad e impidiendo la movilidad socioeconómica.

¿Cuál es su nivel de inteligencia digital?

El desafío de los educadores es ir más allá de la concepción de la TI como una herramienta, o de las "plataformas educativas habilitadas por la TI". En cambio, deben pensar cómo alimentar la capacidad y confianza de los estudiantes para superarse en línea y fuera de línea en un mundo donde los medios digitales son omnipresentes.

Al igual que el coeficiente intelectual (CI) o el coeficiente emocional (CE) que usamos para medir la inteligencia general y emocional de una persona, la facilidad y el dominio que una persona tiene de los medios digitales es una competencia que se puede medir. La llamamos ID: inteligencia digital. Y la buena noticia es que esa ID es una inteligencia que puede adaptarse en gran medida.

En líneas generales, la ID puede dividirse en tres niveles:

Nivel 1: Ciudadanía digital

La capacidad de usar la tecnología y los medios digitales de formas que sean seguras, responsables y eficaces.

Nivel 2: Creatividad digital

La capacidad de convertirse en parte del ecosistema digital mediante la creación conjunta de nuevo contenido y de hacer realidad las ideas mediante el uso de herramientas digitales.

Nivel 3: Iniciativa digital

La capacidad de usar los medios y las tecnologías digitales para resolver los desafíos globales o para crear nuevas oportunidades.

¿Por qué descuidamos la ciudadanía digital?

De los tres niveles, la creatividad digital es la menos descuidada, dado que cada vez más escuelas intentan de alguna manera exponer a los niños a la alfabetización mediática, la programación e inclusive la robótica. Todos estos aspectos parecen estar directamente vinculados con la posibilidad de empleo y la creación de trabajos en el futuro. De igual manera, hay importantes iniciativas educativas, como la code.org en Estados Unidos y IamTheCode.org en África, que promueven el acceso a la educación en programación.

La iniciativa digital también se ha alentado activamente, en particular en la educación terciaria. Muchas universidades importantes han adoptado y desarrollado nuevos cursos o iniciativas como emprendimientos tecnológicos y hackatones para fomentar una cultura de innovación. Inclusive estamos comenzando a ver movimientos globales que promueven iniciativas sociales entre los niños a través programas de orientación, como Mara Foundation , y programas escolares, como Ashoka Changemaker School.

Sin embargo, la ciudadanía digital no siempre ha sido lo suficientemente tenida en cuenta por educadores y líderes, a pesar de que es fundamental para la capacidad de una persona de usar la tecnología y vivir en el mundo digital, una necesidad que surge desde muy corta edad. Un niño debe comenzar a aprender sobre ciudadanía digital lo más temprano posible, preferentemente cuando comienza a usar juegos, redes sociales o cualquier dispositivo digital de manera activa.

Las habilidades digitales que deben saber

Los educadores tienden a pensar que los niños incorporarán estas habilidades por sí mismos o que estas habilidades deben promoverse en el hogar. No obstante, dada la brecha generacional digital, siendo la Generación Z la primera en crecer verdaderamente en la era de los smartphones y redes sociales, ni los padres ni los docentes saben cómo preparar de manera adecuada a los niños con estas habilidades.

Todos los niños pequeños, con frecuencia están muy expuestos a riesgos cibernéticos como la adicción a la tecnología, el ciberacoso y el acoso sexual. También pueden absorber normas de conducta tóxicas que afecten su capacidad para interactuar con los demás. Y mientras la mayoría de los niños se enfrenta a estos desafíos, la exposición problemática se acrecienta en el caso de niños vulnerables, entre los que se incluyen niños con necesidades especiales, minorías y económicamente desfavorecidos. No solo tienden a estar expuestos al riesgo con mayor frecuencia, sino que también enfrentan resultados más graves.

Entonces, ¿qué habilidades debemos enseñar a nuestros hijos como parte de su ciudadanía digital? En las investigaciones que hemos realizado al respecto, hemos identificado ocho en particular.

Identidad de ciudadano digital: la capacidad para crear y administrar una identidad saludable en línea y fuera de línea con integridad.

Administración del tiempo frente a la pantalla: la capacidad de administrar el tiempo frente a la pantalla, realizar múltiples tareas y participar en juegos en línea y redes sociales con autocontrol.

Administración del ciberacoso: la capacidad para detectar situaciones de acoso cibernético y manejarlas con inteligencia.

Administración de la seguridad cibernética: la capacidad de proteger los datos propios mediante la creación de contraseñas seguras y el manejo de diferentes ataques cibernéticos.

Administración de la privacidad: la capacidad de administrar con discreción toda la información personal compartida en línea, para proteger la privacidad propia y la de los demás.

Pensamiento crítico: la capacidad de diferenciar entre información verdadera y falsa, contenido bueno y perjudicial y contactos confiables y cuestionables en línea.

Huellas digitales: la capacidad de comprender la naturaleza de las huellas digitales y sus consecuencias en la vida real y de administrarlas con responsabilidad.

Empatía digital: la capacidad de demostrar empatía hacia las necesidades y los sentimientos propios y los de los demás en línea.

Cómo es la educación digital de calidad

Una educación de ciudadanía digital de calidad debe incluir oportunidades para la evaluación y los comentarios. Las herramientas de evaluación deben ser integrales y flexibles para analizar no solo las habilidades profesionales, sino también las competencias sociales de ID. En última instancia, estas evaluaciones deben servir como medio para hacer comentarios que brinden a los niños una mejor comprensión de sus propias fortalezas y debilidades de modo que puedan encontrar sus propios caminos hacia el éxito.

Por último, los líderes deben comprender la importancia de la ciudadanía digital como base de la inteligencia digital. Los líderes de la educación nacional deben priorizar la implementación de programas de ciudadanía digital como parte de un marco educativo general de ID.

Más importante aún, las personas deben iniciar la educación en ciudadanía digital en su propio círculo de influencia: los padres en el hogar, los docentes en sus clases y los líderes en sus comunidades.

No es necesario esperar. De hecho, no hay tiempo para esperar. Los niños ya están sumergidos en el mundo digital e influyen en la manera en que será el mundo mañana. Depende de nosotros garantizar que tengan las habilidades requeridas y el apoyo para convertirlo en un lugar que puedan aprovechar.

Yuhyun Parkpresidente, infollutionZERO Foundation