Mientras que el año pasado gran parte de la atención se centró en las personas que huían a Europa, no se prestó demasiada atención al abrumador número de refugiados sirios que buscaron asilo en los países vecinos, principalmente en Jordania, Líbano y Turquía. Con nuestros colegas de Global Entrepreneurs Council (GEC) de la Fundación de las Naciones Unidas, decidimos visitar Jordania para entender por nuestra cuenta cómo es la situación en la zona.

Actualmente, hay más de 655 990 refugiados sirios en Jordania, según las estimaciones de la Agencia de la ONU para los Refugiados. Para un país con solo 8 millones de personas, el número es impactante y ejerce una gran presión sobre la economía nacional, los servicios públicos y la sociedad de Jordania en su conjunto. Al contrario de la percepción popular sobre los refugiados, casi el 80 % de los refugiados sirios en Jordania vive en áreas urbanas y no en campos.

En muchos sentidos, es preferible albergar refugiados en entornos urbanos que en los campos de refugiados, ya que esto permite que los recién llegados tengan un mejor acceso a la economía local. Pueden ganar dinero y construir un mejor futuro. Sin embargo, muchos refugiados sirios viven en los campos, la mayoría de ellos en Zaatari y Azraq, los dos campos más grandes, con aproximadamente 80 000 y 54 000 habitantes respectivamente.

A pesar del alto nivel de desempleo, los países africanos y de Medio Oriente tienen el índice más elevado de refugiados y solicitantes de asilo en la población total.

El pronóstico es optimista. Desde la perspectiva gubernamental, a comienzos de este año, el gobierno de Jordania llegó a un acuerdo conocido como el Pacto de Jordania (Jordan Compact), que tiene como objetivo respaldar a los refugiados sirios y a las comunidades de acogida a través de inversiones y la creación de empleos.

Dentro de los campos, también hay esperanza. Nos sorprendimos gratamente al encontrar tecnologías innovadoras y desarrollos empresariales, y descubrir que la ONU respaldó la mayoría de estas iniciativas de primera clase. Aquí se mencionan algunas de ellas:

1. Tecnología de avanzada

En el campo de refugiados de Zaatari, el más grande de Medio Oriente con más de 80 000 refugiados, el ACNUR utiliza un Sistema de gestión de la identidad biométrico BIMS de última generación que conecta el iris y las huellas dactilares de una persona con su documentación, historia y cuenta bancaria. Esto les permite retirar dinero de cajeros automáticos locales mediante el escaneo del ojo. El sistema también ha sido implementado en el sistema de recepción de refugiados, incluso en algunas de las regiones más remotas. Hasta la fecha, más de 335 000 refugiados de cinco lugares diferentes han sido registrados con el BIMS.

2. La muerte del dinero en efectivo

El otro sistema tecnológico que impresionó a nuestro grupo fue la Asistencia mediante la transferencia en efectivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA). En vez de servicios de alimentos comunitarios, cada refugiado recibe una tarjeta de débito que se puede utilizar en los dos supermercados del campo. La tarjeta también puede ser utilizada en algunas tiendas afuera de los campos para impulsar el flujo de caja de la sociedad de acogida. El PMA utiliza innovadoras formas de prestar asistencia, como tarjetas rasca y gana o cupones electrónicos enviados a teléfonos móviles por mensaje de texto. Este sistema descentralizado ayuda a cambiar el discurso de que los refugiados ejercen una presión sobre las comunidades de acogida por uno en el que los refugiados traen beneficios.

Con casi tres cuartos de refugiados sirios con una deuda de más de 1000 USD, la necesidad de ganar dinero es fundamental. Las poblaciones de refugiados dentro de los campos han sido notablemente emprendedoras. Solo en Zaatari se han creado más de 3000 pequeños negocios y esto ha generado un animado centro de compras, que se conoce como el Champs Elysees del campo. Aquí se pueden encontrar puestos que venden bicicletas, falafel, pan, electrodomésticos, muebles y más. Además, debido a la flexibilización de las restricciones como resultado del Pacto de Jordania, actualmente existe una meta para ofrecer 200 000 permisos de trabajos adicionales a los refugiados sirios durante los próximos años, para ayudar a mejorar el acceso a la economía formal.

3. Emprendedores sobresalientes

Un tema que no es ampliamente discutido, pero que es igualmente importante es el “pensamiento del diseño”. Al escuchar a los refugiados y solidarizarse con ellos, el director del campo de Zaatari, Hovig Etyemezian, promueve soluciones que están muy lejanas a la burocracia que se puede imaginar cuando se escuchan las palabras Naciones Unidas. Por ejemplo, el éxito de los 3000 pequeños negocios administrados por sirios se debe en gran medida a las necesidades de mercado de los refugiados, y al ACNUR que ofrece el espacio que permite que estos pequeños emprendedores instalen sus negocios. Con una filosofía que valora la dignidad y la compasión hacia los refugiados, hay muchas otras iniciativas autónomas en el campo, que incluyen importantes programas de educación y arte para niñas.

En la actualidad, hay más de 65 millones de personas desplazadas que viven por todo el mundo.

Una visión para el futuro

En 2015, el mundo adoptó los Objetivos de Desarrollo Sostenible y se comprometió a que nadie se quede atrás. Un año después, necesitamos comenzar a tomar medidas para cumplir esta promesa. Con nuestros colegas de Global Entrepreneurs Council de La Fundación de las Naciones Unidas, creemos que el desarrollo de ecosistemas de emprendedores les permitirá a los refugiados recién llegados encontrar y crear nuevos trabajos. Esto aliviará las presiones sobre los recursos de los países de acogida.

A pesar del formidable trabajo que lleva a cabo la ONU y la comunidad humanitaria internacional para mejorar las vidas en Jordania, debemos recordar que en la actualidad, hay más de 65 millones de personas desplazadas que viven por todo el mundo. Y con el calentamiento global llamando a nuestras puertas, se espera que otros millones de personas se conviertan en refugiados climáticos en los próximos años.

Los líderes empresariales tienen una oportunidad única de apoyar a las comunidades humanitarias y de desarrollo que enfrentan las crisis de refugiados y trabajan para prevenir crisis futuras. Más que financiar, las empresas y los empresarios pueden aplicar sus conocimientos y tecnologías para ayudar a satisfacer las necesidades de los refugiados de una manera más sostenible y digna.

Los autores son miembros de Global Entrepreneurs Council de la Fundación de las Naciones Unidas y de los Líderes Jóvenes del Mundo del Foro Económico Mundial. Además, quisieran agradecer a Josh Slusher, asociado sénior de Global Entrepreneurs Council por su ayuda para redactar este artículo.