Durante la más amarga de las campañas, el presidente electo Donald Trump asumió compromisos que cambiarán radicalmente Estados Unidos. También cambiarán las relaciones de los EE. UU. con el mundo en general de formas que aún no conocemos.

Estos serán los principales temas de la agenda del presidente Trump cuando ingrese en la Oficina Oval el 20 de enero de 2017:

Inmigración

Donald Trump ha dicho que dedicará su primera hora en el cargo a planificar la reforma radical del sistema de inmigración de Estados Unidos. Su equipo de transición, liderado por el gobernador Chris Christie de Nueva Jersey, trabajará en los detalles de estas políticas para que rápidamente se aprueben sus planes.

Durante la campaña, Trump prometió construir un muro para evitar que los inmigrantes indocumentados cruzaran a los Estados Unidos por la frontera mexicana.

Más polémico aún, el presidente electo propuso prohibir que los musulmanes viajaran a Estados Unidos hasta que se reforzaran los controles fronterizos. Más tarde en esa misma campaña, concretó esta promesa al sugerir que solo tendrían prohibido viajar a los EE. UU. personas de “zonas propensas al terrorismo”. Si bien es poco probable que la Constitución de los Estados Unidos permita la prohibición de visitantes sobre la base de su religión, es perfectamente posible prohibir a visitantes de determinados países.

Comercio

Este área es fundamental para el compromiso de Donald Trump de “hacer grande a Estados Unidos de nuevo”.

El Presidente Trump se compromete a romper varios acuerdos comerciales. En el sitio web de su campaña, se enumeran las prioridades para reformar los acuerdos comerciales de los EE. UU. con el resto del mundo. La número uno de la lista es retirar a los EE. UU. del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, que aún no se ha ratificado.

Trump también insiste en que los socios del bloque comercial del NAFTA acepten renegociar el acuerdo de inmediato para ofrecer mejores condiciones a los trabajadores estadounidenses. De no haber un nuevo acuerdo, Trump dice que sacará a los EE. UU. del NAFTA.

China y sus prácticas comerciales están en la mira de Trump. Sus políticas declaradas incluyen un compromiso de “usar el poder presidencial legal para subsanar las disputas comerciales si China no detiene sus actividades ilegales, incluido el robo de secretos comerciales”. Como presidente, tendrá la autoridad para gravar con aranceles los productos de China, presionar al Congreso para que catalogue a China como manipulador de divisas y retirarse de la Organización Mundial de Comercio si no está de acuerdo con sus acciones.

Cambio climático

Trump se ha comprometido a sacar a los EE. UU. del Acuerdo de París para limitar los efectos del cambio climático. El acuerdo suscrito por la mayoría de los países entró en vigor solo cuatro días antes de la victoria electoral de Donald Trump.

Además, Trump se ha comprometido a cancelar millones de dólares en pagos a los programas de cambio climático de la ONU y levantar las restricciones sobre la hidrofracturación. En una conferencia en Pittsburgh en septiembre, prometió devolver su antigua gloria a la industria de la minería del carbón de la región.

Política exterior

El presidente Trump estará bajo presión para convencer a sus aliados de que Estados Unidos sigue comprometido con su defensa. Tal vez no obtengan la tranquilidad que están buscando. Ha sugerido que la OTAN ya no es apta para ese fin. En una entrevista con el New York Times en julio, rehusó comprometerse a la protección militar de los miembros que sean atacados por fuerzas enemigas.

La alianza se basa en el principio de que un ataque contra un miembro es un ataque contra todos ellos. Momentos después de que Hillary Clinton admitió su derrota en las elecciones, Donald Trump aprovechó su discurso triunfal para transmitir un mensaje de que en el ámbito de la política exterior “los intereses estadounidenses siempre estarán en primer lugar”.

Asistencia médica

Durante los primeros 100 días de la presidencia de Trump, probablemente se verá una eliminación sistemática del legado de Barack Obama, y la derogación de Obamacare.

La Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, para darle su nombre completo, tiene como objetivo ampliar el acceso a la asistencia de salud asequible a algunas de las personas más pobres de los Estados Unidos. Es la política de la que Barack Obama está más orgulloso. Donald Trump planea reemplazar Obamacare con Cuentas de Ahorros para la Salud.

¿Unidad o división?

La campaña de Donald Trump fue criticada por ser divisiva, pero su discurso triunfal fue más estadista. Dijo: “Prometo a todos los ciudadanos que voy a ser el presidente de todos los estadounidenses, y esto es muy importante para mí. A aquellos que han optado por no apoyarme en el pasado, les pido su orientación y su ayuda para que podamos trabajar juntos y unificar nuestro gran país”.

Para la audiencia mundial, envió un mensaje de reconciliación, al afirmar:

“Quiero decirle a la comunidad mundial que, si bien siempre pondremos en primer lugar los intereses de Estados Unidos, vamos a tratar de manera justa a todo el mundo, a todo el mundo. Buscaremos terreno común y no hostilidad; asociación y no conflicto”.

A medida que se desvanece el rencor de una de las campañas electorales más encarnizadas y con mayor carga emocional de la historia, personas del mundo entero esperan que cumpla estas promesas.

Las opiniones expresadas en este artículo son del autor y no del Foro Económico Mundial.