Según un equipo de antropólogos de la Universidad de Nueva York, que acaban de publicar un estudio en la revista Nature Ecology and Evolution, fue la dieta el factor decisivo en el aumento del cerebro en primates y nuestros antepasados humanos, y no tanto la sociabilidad.

Dieta para el cerebro

El coautor del trabajo anteriormente mencionado, James Higham, profesor asistente en el Departamento de Antropología de la Universidad de Nueva York, ha expuesto esta hipótesis:

"¿Los seres humanos y otros primates tienen grandes cerebros por las presiones sociales y la necesidad de pensar y seguir nuestras relaciones sociales, como algunos han argumentado? Esto ha llegado a ser la opinión predominante, pero nuestros resultados no lo apoyan; de hecho, nuestra investigación apunta a otros factores: la dieta".

En el estudio se examinaron más de 140 especies de primates (más de tres veces más que estudios previos) e incorporaron datos evolutivos más recientes de árboles, o filogenias.

También se tuvieron en cuenta el consumo de alimentos entre las especies estudiadas, folívoros (hojas), frugívoros (fruíferos), frugívoros/folívoros y omnívoros (adición de proteínas animales), así como varias medidas de socialidad, como tamaño de grupo, sistema social y sistema de apareamiento.

La dieta se convirtió en el factor principal en el aumento del tamaño del cerebro. Los frugívoros y los frugívoros/folívoros exhiben cerebros significativamente mayores que los folívoros y, en menor medida los omnívoros muestran cerebros significativamente más grandes que los folívoros