Si bien la noción de que el espíritu emprendedor beneficia a la sociedad ha alcanzado gran popularidad en América Latina y en otros lugares, reina la confusión: los líderes de América Latina promueven de distintas maneras el espíritu emprendedor del "autoempleo", y hablan regularmente de "nuevos emprendimientos", "negocios disruptivos", "pequeñas empresas" y "microempresas". No es de extrañar que un artículo reciente del Banco Mundial sobre América Latina lamente que la falta de innovación de los "emprendedores" impida la creación de empleos de calidad. Incluso instituciones respetadas como el Banco Mundial confunden las pequeñas empresas, la innovación y el crecimiento.

En realidad, algunos de estos "emprendimientos" se contradicen entre sí: la investigación muestra que las grandes empresas, no las pequeñas, son más innovadoras. A pesar de la propaganda de los medios de comunicación, los "emprendimientos disruptivos" como concepto coherente simplemente no incrementan la producción. Un informe del Foro Económico Mundial de 2015 muestra que los países altamente competitivos tienen menos emprendimientos nuevos, no más. Los países latinoamericanos en particular brillan en la creación de nuevos negocios, pero no se lucen cuando se trata de competitividad.

Lo importante no son los nuevos emprendimientos, sino el crecimiento

Para que la actividad empresarial se traduzca en crecimiento económico, debemos enfocarnos menos en el "comienzo" y en el "pequeño" lado de las cosas y más en cómo las empresas con más años, de diferentes tamaños y sectores crecen. ¿Por qué? Porque la investigación (vea aquí, aquí y aquí) muestra claramente que son las empresas de crecimiento relativamente alto, las que decimos que "escalan", las que realmente generan empleos, impuestos y riqueza. Contrariamente al mito, las pequeñas empresas y los nuevos emprendimientos solo generan estos beneficios si continúan creciendo. Y las perspectivas históricas sobre el crecimiento de los nuevos emprendimientos desde Israel a Bangalore y hasta Silicon Valley demuestran que el difícil camino hacia la prosperidad paradójicamente va de las empresas que escalan a los nuevos emprendimientos, no al revés.

Son las empresas de crecimiento relativamente alto, las que decimos que "escalan", las que realmente generan empleos, impuestos y riqueza

Por lo tanto, los responsables políticos deben dejar de impulsar la creación de nuevas empresas y dar prioridad al crecimiento de la empresas con más años, de diferentes sectores y tamaños. Existe amplia evidencia de que cuando esto ocurre, el resultado traspasa a estas empresas y la prosperidad llega a toda la comunidad.

Ayuda al crecimiento de una ciudad de empresarios

Considere el caso de Manizales, una ciudad de 400 000 habitantes de ingresos medio-bajos en el distrito cafetero colombiano que colapsó en los años ochenta, generando desempleo y desánimo, una historia tristemente familiar en muchos países. Desde 2012, docenas de líderes de la ciudad, cientos de profesionales y educadores, junto con miles de ciudadanos, han concentrado su atención y energía en ayudar a las empresas locales a crecer con más rapidez.

Barrio Chipre Manizales, Colombia/ Imagen: Eugenia y Julian (Flickr) vía Wikimedia Commons

Con la guía profesional práctica del Proyecto de ecosistema empresarial de Babson, 71 empresas de cinco cohortes han crecido un 35% cada una (a partir de marzo de 2016), creando 1291 nuevos empleos y 1451 nuevos contratos; 12 de las compañías se convirtieron en exportadoras por primera vez. Debido a que Manizales Más, el nombre dado a este proyecto empresarial, se enfocó primero en las firmas existentes con potencial de crecimiento, solo llevó un año ver los primeros impactos del crecimiento, por ejemplo, en nuevas exportaciones. En cuatro años, la cantidad de empleos creados directamente por Manizales Más, sin considerar los trabajos secundarios que no pueden medirse, supera a los que generó el empleador más grande de la ciudad.

Docenas de altos ejecutivos y profesionales de la ciudad fueron formados paralelamente como mentores de negocios, y 42 de ellos han sido extremadamente activos en ayudar a los empresarios a escalar sus negocios. Por ejemplo, con una intensa capacitación de Babson y el estrecho asesoramiento de un equipo de mentores Directora de Maquiempanadas, Emma Mesa, triplicó sus exportaciones a América Central y del Norte. Maquiempanadas, un fabricante industrial de empanadas y arepas que hacen equipos para los dueños de restaurantes, ganó el premio nacional al mejor exportador. Los inversionistas de Medellín y Bogotá tuvieron en cuenta este ejemplo, y hace dos años hicieron las primeras inversiones de capital privado de la ciudad. Después de ver la atención de los medios de comunicación y el impacto de Manizales Más, Babson ayudó a las universidades locales a reunirse para desarrollar nuevos cursos empresariales y programas para nuevos emprendimientos. Para no quedarse atrás, los banqueros locales aumentaron sus préstamos y líneas de crédito para aprovechar el crecimiento, y crearon seminarios bancarios para ayudar a los empresarios a obtener más financiación a medida que crecían.

En lugar de limitarse a una élite, los cambios en Manizales comienzan a filtrarse en la cultura local, como demuestran varias encuestas independientes

En lugar de limitarse a una élite, los cambios en Manizales comienzan a filtrarse en la cultura local, como demuestran varias encuestas independientes. Cuando se les preguntó si estaban orgullosos de su ciudad, el 82 % de los encuestados en Manizales respondió que sí en 2012; en 2016, la cantidad había aumentado al 91 %. Durante ese mismo período, Medellín, por ejemplo, experimentó una disminución del 80 al 79 %. Bogotá experimentó un aumento más pequeño, del 46 al 50 %.

Viendo otra medición, el Índice de Progreso Social de Michael Porter de las ciudades en Colombia, Manizales ocupó el puesto número 1 entre las 16 ciudades colombianas más grandes, y la "facilidad de crear una empresa" en la ciudad aumentó en un 140 %. Cuando hablamos con inversionistas de Medellín, nos dijeron que la concentración obsesiva de Manizales en el crecimiento y el apoyo sistemático al crecimiento reduce el riesgo de invertir en las empresas de Manizales en al menos el 2 %.

Un método replicable

Entonces, ¿cuál es el núcleo de este método de crecimiento y qué otras ciudades de América Latina y más allá pueden aprender de él?

Demostrar el crecimiento rápido

Para ayudar a los líderes regionales a experimentar y apoyar el crecimiento rápido, hemos desarrollado una metodología patentada que llamamos Scalerator®. Su innovación radica principalmente en su simplicidad y enfoque: seis meses de aprendizaje intensivo, práctica y asesoramiento sobre los tres "colores primarios" del crecimiento: clientes, capacidad y dinero. Los participantes se seleccionan únicamente en función de su ambición por crecer, con alguna indicación tangible previa de aceptación en el mercado. El Scalerator no toma en cuenta la edad ni los sectores, los mismos empresarios y sus mercados determinarán qué crece y qué se estanca.

Divulgar ampliamente las historias de crecimiento

Si ocurre un crecimiento pero nadie se entera, como el árbol que cae en el bosque, no causa un amplio impacto en la comunidad. A medida que más y más empresas empiezan a experimentar un crecimiento tangible y cuantificable ("Ganamos un contrato de exportación de 50 000 dólares a Ecuador y contratamos a tres personas"), capacitamos a los empresarios y a todas las personas a su alrededor para que reconozcan su crecimiento y hablen de ello. Puede sonar simple, y de hecho, se enseña y aprende con facilidad, pero no llega de manera natural a muchas personas.

Comprometer a las personas en un ecosistema de crecimiento más amplio

La buena noticia es que la mayoría de la gente de todo el ecosistema empresarial, líderes públicos, ejecutivos de corporaciones, directores educativos, banqueros, periodistas, profesionales del desarrollo económico e incluso líderes religiosos, tienen un interés natural en el crecimiento local, incluso si lo piensan y se benefician de manera diferente. Por lo tanto, utilizando un mapa simple del ecosistema empresarial, capacitamos de manera sistemática a las partes interesadas sobre cómo invertir en el crecimiento en términos que sean significativos y beneficiosos para ellas. Por ejemplo, capacitamos a los banqueros de Manizales para que comprendan a los empresarios y luego inviertan en programas de capacitación sobre cómo obtener financiación, lo que da lugar a numerosas oportunidades que mejoran al mismo tiempo las carteras de préstamos de los bancos.

El "Modelo Manizales" se está aplicando en diversos entornos, parte de una nueva corriente Movimiento Scale Up que ya está en funcionamiento en Milwaukee, Río, Dinamarca, Rusia, Reino Unido, Panamá y Ohio. El caso Manizales Más se ha enseñado en Harvard, Babson y otras instituciones. Una de las fortalezas del modelo, y el hecho de que se ha implementado de manera tan integral en Manizales, Colombia, es su aplicabilidad en entornos urbanos y semiurbanos comunes en toda América Latina. Quién sabe: pronto podría estar llegando a una ciudad cercana a usted.