Algo tienen esas recetas mostradas a cámara rápida o time-lapse para que uno no pueda despegar los ojos de ellas. Resumida en un minuto, cualquier aventura culinaria parece sencilla.

La ONG Save the children ha publicado una serie de recetas que recuerdan a esas conocidas recetas de canales como Tasty, pero a las que ha llamado ‘recetas Helpy’. Para saber el porqué de esta denominación, mirad una de ellas hasta el final:

Estas recetas Helpy presentan varias diferencias con las muchas otras que llenan Instagram o Facebook. Para empezar, el usuario ve que no hay en ellas ni pizca de rúcola, foie ni azúcar glass. Todas ellas utilizan ingredientes sencillos y muy nutritivos. «Son recetas reales que Save the Children realiza en países donde la desnutrición infantil es crítica», explica Paco García, director creativo de Tribal Worldwide España, la agencia que ha propuesto esta campaña a Save the children. «Recetas sencillas, con ingredientes sencillos que obtienen grandes resultados en una situación como esta».

Existen muchas más, pero se han centrado de momento en las más representativas: cuatro recetas del tercer mundo mostradas en un formato muy popular hoy en día. Todas ellas aportan los nutrientes básicos para un niño: «El caso más evidente es el Plumpy Nut, una barrita de pasta de cacahuete con más de 500 kilocalorías. Es un producto de bajo coste que tiene la capacidad de alimentar a un niño por un día entero».

Pero la diferencia principal radica en el objetivo de la videorreceta: concienciar a la gente sobre la gravedad de los problemas de desnutrición en ciertos países y el importante impacto que puede significar una pequeña aportación.

Aunque la campaña tiene un tono positivo y optimista, también se sirve de un gran realismo, y pretende reflejar una realidad trágica: 1,4 millones de niños de Sudán del Sur, Somalia, Nigeria y Yemen sufren graves problemas de desnutrición. «Queríamos trasladar la experiencia real de tasty, tastemade, etc. a nuestras vídeo recetas. Pero por otro lado estamos hablando de un problema muy grave, niños que sufren desnutrición crónica, por lo que también necesitábamos contarlo. La parte realista y dura la trasladamos al tipo de receta y al mensaje final. Estas recetas que a nosotros nos parecen insuficientes a ellos les supone poder seguir viviendo».

El motivo de que se use el SMS para las donaciones de esta campaña es, según explica García, que «se trata de una campaña muy de impulso» que te puede pillar en el autobús o en cualquier otro lugar. «La opción más fácil y rápida para que la gente done es el SMS. Queríamos facilitar las cosas a las personas que se sientan atraídas por la campaña».

El efecto de la campaña se consigue gracias a la sorpresa. «Queríamos jugar con ese momento en el que casi por inercia ves este tipo de recetas en tu muro. Que el usuario crea que está viendo una receta más, pero que esta tenga un giro inesperado al final que le haga reflexionar y actuar». La cabecera del vídeo, que recuerda a la de la citada web de videorecetas, camufla el verdadero golpe de realidad que hay al final de la pieza.

La campaña no tiene marcado un objetivo de donaciones, aunque el director creativo cree que, si la gente conecta con ella y la comparte en su muro, esto se reflejará en la suma alcanzada. En total, han compartido hasta hoy cuatro videorrecetas que han conseguido más de 326.000 visualizaciones.

Hasta ahora, ningún usuario les ha contado que haya intentado reproducir la receta en casa. Sí que se han interesado por algunos ingredientes que les eran desconocidos como, por ejemplo, la moringa. Ellos se conforman, dice García, «con que vean las videorrecetas hasta el final».