100 años han pasado desde que llegó al mundo uno de los mejores presidentes que han tenido los Estados Unidos de América: John F. Kennedy.

Protagonista de mil estudios, historias conspiranoicas y claro ejemplo de liderazgo, mucho se ha escrito sobre el 35º Presidente del país más poderoso del mundo.

Si nos paramos a analizar su trayectoria podríamos sacar un decálogo que bien podríamos utilizar todos en nuestras vidas personales y profesionales.

¿Vamos a ello?

Humildad

Para muchos fue el principio de todo. Gracias a ella consiguió la imagen que todavía hoy perdura. Su sencillez ante los medios y su trato directo con todo el mundo le convirtieron en alguien legendario.

Cautela

Las formas eran lo primero. Siempre prudente con quienes le rodeaban. Su imagen cautivó gracias al apoyo y sorpresa de la prensa. Eso hizo que, pese a los escándalos salidos posteriormente sobre el clan familiar, su posición de liderazgo prevaleciese.

Comunicación

Clave para llegar a la Casa Blanca. El debate presidencial le aupó a la conexión total con la gente. Su comunicación verbal y no verbal derrotaron a Nixon.

Sentido de pertenencia

Orgulloso de ser estadounidense y de pertenecer a una de las familiar más polémicas, JFK era el ejemplo de hijo responsable.

Independencia

Su trayectoria política no estaba exenta de polémica. Sabía que depender de un partido le marcaría, así que decidió autofinanciar su primera campaña. Eso le marcó para siempre como alguien diferente a lo que la sociedad estadounidense estaba acostumbrada.

Preparación

Kennedy era conocido por su gran preparación, amplios conocimientos y gran capacidad de aprendizaje. Se empapaba de toda la información que pasaba por sus manos y siempre encontraba el argumento adecuado al momento.

Innovación

Gracias a él, el hombre llegó a la luna. Desde que fue nombrado Presidente quiso convertir a los Estados Unidos en potencia tecnológica y adelantar al, hasta ese momento líder, la URSS. Como dijo, ‘creo que esta nación debe asumir como meta el lograr que un hombre vaya a la Luna y regrese sano y salvo a la Tierra antes de terminar esta década. Ningún otro proyecto individual será tan impresionante para la humanidad ni más importante que los viajes de largo alcance al espacio; y ninguno será tan difícil y costoso de conseguir. Y lo hemos decidido no porque sean metas fáciles, sino porque son difíciles’.

Serenidad

En sólo tres años de legislatura puso sobre la mesa temas que ningún otro presidente se había atrevido a poner hasta ese momento. La gestión de la ‘crisis de los misiles’ y el riesgo de desatar la III Guerra Mundial, afloró su temple para manejar situaciones límite.

Trabajo en equipo

Siempre decía que ‘un hombre inteligente, lo es, porque se rodea de gente más inteligente que él’. Rodearse de gente súper preparada era la clave para encontrar la solución a los problemas.

Sentido del humor

Utilizaba la ironía y el ingenio como nadie. En plena ‘crisis de los misiles’ soltó un ‘no cabemos todos en el refugio de la Casa Blanca, así que tendremos que buscar entre todos otra solución’. Muchos dicen que todo depende de la personalidad del personaje en cuestión, pero el carisma es una actitud que se puede trabajar y alcanzar. Ambas ‘armas’ fueron fundamentales para identificarse con la gente.

Y dicho esto, sólo me queda desear un Feliz 100 Cumpleaños o, mejor dicho, Happy Birthday Mr. President…