Si tienes una visión clara, con el tiempo atraerás a la estrategia adecuad. Si no tienes una visión clara, no habrá estrategia que te salve. – Mike Hyatt

Muchas personas se atoran en el “cómo”, no encuentran la manera de lograr más, por lo que recortan su visión a la situación actual. Si vas a fijar metas más vale hacerlo en grande. Y si vas a utilizar todos tus talentos y recursos para lograrlas, entonces esas metas deben ser muy grandes; sin embargo, primero hay que identificar el objetivo antes de intentar alcanzarlas.

Más importante que alcanzar la meta, es la persona en quien te conviertes en el proceso de lograrlo.

Si te dejas abrumar por barreras reales o imaginarias, te limitas a ti mismo. Si vas a soñar, más vale soñar sin obstáculos y a lo grande. Recuerda que primero viene la visión y hasta después, el cómo lograr tu meta.

Una vez que tengas la visión de tu meta tan clara como el cristal, mantenla así en tu mente. Piensa en ella todos los días, léela, escríbela y hasta sueña con ella. Te mantendrás tan enfocado en la visión que una estrategia comenzará a surgir. Y cuando esto suceda, continúa enfocándote 10 veces más en la visión que en la estrategia.

Cuatro preguntas para construir tu meta

¿Qué es lo que quiero lograr?

¿Qué quiero experimentar en la vida?

¿Qué deseo aportarle al mundo?

¿En quién me quiero convertir?

La mayoría de las personas tienen una meta borrosa y poco específica. El resultado es que nunca se convierte en realidad.

Aquí van tres pasos para clarificar tu meta:

1. Convierte tu idea general en metas específicas

2. Sé intencional y esfuérzate para aclararla

3. Conoce tu propósito en la vida aclarando cada vez más tu meta

En el esfuerzo por aclarar tu meta, descubrirás que cuanto más claro la veas, más claro verás tu propósito en la vida. La meta y el propósito de una persona están entrelazados, y por naturaleza, deseamos hacer lo que somos más capaces de hacer. Cuando tu meta está alineada con tu propósito, simplemente lo sabes.

En la empresa, una meta clara da dirección y motivación al equipo. Y si tu meta es grande, requerirá de la participación de otras personas, deberás ser capaz de trabajar con un equipo. Esto puede lograrse eficazmente sólo cuando tienes un cuadro claro de lo que quieres lograr.

“Si los empleados no comprenden las metas de su empresa y su plan de acción, esas metas quedarán sin lograrse”. – Jim Tunney

Como arquitecto no puedes empezar un proyecto de construcción hasta haberlo terminado; como líder, tienes que ver el final antes de empezar.

Si los líderes crean un cuadro borroso, entonces los demás los seguirán de manera igualmente borrosa. La falta de claridad obstaculiza la iniciativa, inhibe la persistencia y socava el seguimiento. Los seguidores no entregan lo mejor de sí a algo que no comprenden. Las personas no perseveran en el rumbo por algo que no pueden ver. Nadie se siente motivado por algo en lo que más o menos cree.

Recuerda lo que dicen los orientales: El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años… el segundo mejor momento Es Hoy.