La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado la "fase de emergencia total" ante la epidemia de cólera en Yemen, con más 100.000 casos sospechosos y cerca de 800 fallecidos, y evalúa las posibilidades de llevar a cabo una campaña de vacunación para contener su propagación.

Con el fin de identificar las áreas más afectadas, determinar cuánta gente debería ser vacunada y poner en marcha los preparativos logísticos, la Organización ha iniciado conversaciones con las autoridades yemeníes y entidades humanitarias que trabajan en el país.

El cólera es una diarrea acuosa de fácil tratamiento, pero que en Yemen se está cobrando la vida de centenares de personas. La OMS gestiona una reserva de dos millones de dosis de vacunas contra la enfermedad.

"Todo esto es un desafío porque se trata de un país en guerra, pero la buena noticia es que varias de las zonas más afectadas son accesibles y actualmente podemos llegar a la gente con suministros médicos, fluidos rehidratantes y antibióticos, lo que hace posible una campaña de vacunación", ha afirmado en Ginebra la portavoz de la OMS, Fadela Chaib.

La Organización debe asegurarse ahora de que si envía las vacunas a Yemen exista la capacidad de almacenamiento necesaria, que funcione la cadena de frío para la conservación del producto y que las personas que se encargarán de la vacunación cuenten con la formación apropiada.

La epidemia de cólera se ha extendido desde el pasado abril a la mayor parte de las provincias de Yemen, donde las infraestructuras están dañadas por la guerra civil. El conflicto enfrenta a fuerzas gubernamentales –apoyadas por una coalición árabe, que a la vez es respaldada por Estados Unidos– y a los rebeldes hutíes ha dejado al menos 10.000 civiles muertos desde marzo de 2015, según la ONU.

Médicos Sin Frontera denuncia el debilitado estado de los centros hospitalarios . Varios centro de salud han dejado de funcionar por la falta de presupuesto desde septiembre de 2016, explicó a eldiario.es en una entrevista reciente Yemen Roger Gutiérrez, coordinador de la intervención de Médicos Sin Fronteras en Abs.

"Entre la diarrea y los vómitos, una persona puede llegar a perder 20 litros de agua al día. Uno de cada dos pacientes en estado grave mueren deshidratados si no son tratados con rapidez", alertó Gutiérrez.

Médicos Sin Fronteras reclama un mayor apoyo al Ministerio de Salud yemení, a los profesionales sanitarios locales y a las organizaciones internacionales que operan en el país, así como que se facilite la importación y la distribución de los suministros médicos.