África subsahariana tiene la mayor diferencia de alfabetización entre hombres y mujeres jóvenes

En los próximos 15 años, en el mundo se necesitarán 600 millones de empleos para los jóvenes. La coalición denominada Soluciones para el Empleo de los Jóvenes, (i) que ofrece liderazgo y recursos para reducir el desempleo juvenil, concluyó que el crecimiento mundial será impulsado por los jóvenes en las próximas dos décadas.

En este Día Mundial de las Habilidades de la Juventud estamos examinando algunos de los desafíos relacionados con el empleo juvenil. Actualmente, unos 621 millones de jóvenes no van a la escuela, no trabajan o no participan en programas de capacitación. Peor aún, la tasa de desempleo juvenil es tres veces más alta que la tasa de desempleo de los adultos. Y entre aquellos que logran conseguir un trabajo, 1 de cada 4 jóvenes no puede encontrar un empleo en que obtengan un salario superior a ¡USD 1,25 al día!

En el estudio de la coalición Soluciones para el Empleo de los Jóvenes se mencionó que entre los factores que contribuyen a las desalentadoras estadísticas anteriores se encuentran la baja calidad de la educación y programas de capacitación no vinculados con los mercados laborales. Usé esta información como un indicador para analizar los datos del Banco Mundial sobre las tasas mundiales de alfabetización y determinar las diferencias entre hombres y mujeres en todas las regiones.

En el gráfico anterior, podemos ver que la región de Europa y Asia central registraba en 2010 la tasa de alfabetización más alta entre los hombres jóvenes, con un índice de 99,74 %. De nuevo, podemos ver también que África subsahariana presentaba la tasa más baja, con un 76,86 %, en ese mismo año. Quizás lo más interesante es la considerable diferencia en las tasas de alfabetismo entre hombres y mujeres en todas las regiones. Dado que África tiene la población más joven del mundo, no es sorprendente que la mayor diferencia en materia de alfabetización entre hombres y mujeres también se registre en esa región, que además tiene la tasa más alta de desempleo entre los jóvenes, a nivel mundial. Un análisis más en detalle de la región de África al sur del Sahara reveló que, en 2010, Botswana tenía la tasa de alfabetismo más alta para las mujeres (100 %), mientras que Níger tenía la más baja (27 %).

Para poner fin a la pobreza, los países deben invertir en sus habitantes, y Botswana hizo precisamente eso: la inversión pública del país en educación es elevada, llegando a más del 9 % del producto interno bruto (PIB) nacional. El año pasado, el Grupo Banco Mundial se comprometió a invertir USD 2500 millones en el curso de un quinquenio en proyectos educativos que beneficien de manera directa a las niñas. Esta asistencia será de gran utilidad para regiones como África al sur del Sahara y Asia meridional, donde se registra el mayor número de niñas sin escolarizar.

Mientras trabajamos para satisfacer las crecientes aspiraciones de los jóvenes de todo el mundo, deberíamos recurrir a la educación ya que es uno de los medios que pueden ayudar a dar respuesta a dichas aspiraciones. Por ejemplo, en lugares como África, con una población de 1200 millones de habitantes, 226 millones de teléfonos inteligentes estaban conectados a internet en 2015. A medida que más personas se conecten a internet, las aspiraciones (las cuales se vinculan a las oportunidades) seguirán aumentando.

Preparar a los jóvenes con las competencias pertinentes, a través de la educación y la capacitación, nos ayudará a crear dinamismo en el mercado laboral y a impulsar un crecimiento económico inclusivo y sostenible.