Simplemente pregunte a los inversores: las empresas de los mercados emergentes ya no pueden permitirse ignorar los riesgos que plantea el cambio climático a sus finanzas. El cambio climático, que incluye fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes y severos, nuevas regulaciones y preferencias cambiantes de los consumidores, está cambiando básicamente nuestra manera de hacer negocios. Las empresas y sus inversores buscan cada vez más oportunidades para iniciar la transición e invertir en carteras inteligentes en relación con el clima.

Por lo visto, involucrar al sector privado en inversiones inteligentes en relación con el clima será una piedra angular para el creciente negocio climático. En muchos sectores ya desempeñan un papel importante, proporcionando casi un tercio de las inversiones mundiales a la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías de energía renovable, o un monto de USD 2500 millones solo en 2016. No obstante, aumentar estas tecnologías hasta alcanzar los objetivos establecidos en el acuerdo sobre el cambio climático de París, requerirá billones más en inversiones innovadoras inteligentes en relación con el clima, especialmente en los mercados emergentes. Y esto nos ofrece oportunidades. De hecho, la Corporación Financiera Internacional (IFC) estima que 21 países en desarrollo tienen por sí solos oportunidades de inversiones inteligentes en relación con el clima por más de USD 23 billones hasta 2030.

El momento de capitalizar estas oportunidades es ahora. En palabras de Michael Bloomberg y Carl Pope, de su reciente libro Climate of Hope (Clima de esperanza): “… Creemos que si cambiamos la manera en que pensamos y hablamos sobre el cambio climático, podemos bajar la temperatura del debate y lograr mucho más”.

Y esto refleja muy bien de qué se trata la IFC: se trata de crear mercados, de crear y apoyar empresas que sean sostenibles desde el punto de vista financiero y ambiental y, a través de eso, marcar una diferencia. Para cerrar un ejercicio exitoso en 2017, la IFC comprometió cerca de USD 4800 millones de su propia cuenta y movilizó fondos de otros inversionistas en industrias inteligentes en relación con el clima, ayudando a aumentar las inversiones climáticas en 41 mercados emergentes. Si bien todas estas industrias se muestran prometedoras, hay cinco sectores en los que, basados en nuestra experiencia, su enfoque innovador se dispone a ampliar su espacio, atrayendo miles de millones en capital del sector privado.

1. Agroindustria inteligente en relación con el clima

Sin lugar a dudas, satisfacer la futura demanda de alimentos será uno de los mayores desafíos climáticos del mundo. Se prevé que la población humana aumentará de 7300 millones en 2015 a 9700 millones para 2050. Sin medidas firmes para aumentar la productividad y la resiliencia de las prácticas agrícolas ante el cambio climático, se prevé que seguir haciendo lo mismo de siempre reducirá las rentabilidades agrícolas mundiales hasta un 50 % para 2030. Afortunadamente, las empresas comienzan a emplear medidas agrícolas inteligentes en relación con el clima que pueden aumentar drásticamente la productividad y la resiliencia reduciendo al mismo tiempo las emisiones de gases de efecto invernadero. IFC se centra en ayudar a aumentar estas prácticas proporcionando inversiones y apoyo para necesidades específicas de la agroindustria, que incluyen aumentar la productividad de los productores de proteína animal, optimizar los insumos mediante una agricultura de precisión y reducir los residuos de alimentos mediante inversiones en logística e infraestructura.

2. Edificios ecológicos

Otro impacto importante del crecimiento de la población mundial será el rápido crecimiento de los entornos urbanos que ejercerán presión sobre los parques de edificios existentes. Se calcula que los edificios son responsables de aproximadamente un tercio de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Este desafío también crea una oportunidad para las inversiones inteligentes en relación con el clima en “edificios ecológicos”. Para ayudar a los prestamistas privados a entender y participar en esta oportunidad, la IFC está ayudando a promover un estándar de desempeño ecológico universal y accesible para identificar las áreas de ahorro de costos en los edificios. El programa EDGE de IFC ofrece a los desarrolladores e inversionistas una herramienta gratuita para elegir opciones para reducir el consumo de energía, agua y materiales extraídos en el parque de edificios nuevos y existentes.

3. Ciudades inteligentes

A medida que aumentan la población y los ingresos mundiales, se espera que el 70 % de las poblaciones de los países en desarrollo viva en ciudades en 2050. Esto abre puertas para oportunidades de construir ciudades “inteligentes”, capaces de satisfacer de manera sostenible la demanda de infraestructura en entornos urbanos, y las intervenciones del sector privado están cambiando drásticamente los paisajes urbanos. En los Estados Unidos, los servicios de transporte compartido como Uber y Lyft están reduciendo la propiedad de automóviles en las ciudades, lo que puede reducir posteriormente la congestión y las emisiones de gases de efecto invernadero. IFC está invirtiendo en asociaciones público-privadas en Turquía para ampliar los servicios de Metro Rail y en la Indiapara mejorar las redes de alumbrado público.


4. Almacenamiento de energía

En algunas economías emergentes, las tecnologías de energía solar y eólica no se usan mucho porque su suministro es variable o “intermitente”. Las soluciones de almacenamiento de energía pueden ayudar a reducir estos impactos proporcionando una opción de generación de respaldo. Nuevas investigaciones de la IFC sugieren que en la próxima década las tecnologías de almacenamiento de energía aumentarán un 40 % anualmente en los mercados emergentes. Es probable que este crecimiento libere importantes beneficios ambientales, sociales y económicos. IFC está haciendo crecer este mercado a través de inversiones en capital de riesgo en la fase inicial en los mercados de almacenamiento de energía, que incluyen, entre otros, las tecnologías de baterías de iones de litio y los sistemas de almacenamiento fotovoltaico.

5. Bonos verdes

Un desafío crítico sigue siendo la capacidad de aumentar las inversiones inteligentes en relación con el clima, trayendo nuevos financieros al espacio de estas inversiones. Por ejemplo, los inversores institucionales, compuestos por fondos de pensiones, compañías de seguros y fondos soberanos, administran USD 71 400 billones en activos, pero actualmente desempeñan un papel limitado en el financiamiento climático mundial. Para atraer a estos inversionistas, los proyectos inteligentes en relación con el clima deben ofrecer escala, seguridad y simplicidad. El Programa de Bonos Verdes de la IFC ha tenido mucho éxito en involucrar a estos inversionistas, emitiendo más de USD 5700 millones en 13 monedas a través de 74 bonos verdes en su propio balance durante la última década.

De cara al futuro

En conjunto, estos sectores representan la frontera de las inversiones inteligentes en relación con el clima. Las innovaciones en una agroindustria con un enfoque acertado en relación con el clima, en edificios ecológicos, ciudades inteligentes y en las finanzas pueden transformar la manera en que funcionan las economías mundiales para estar en consonancia con un futuro sostenible en el que el crecimiento verde sea una norma y no una excepción. Al invertir sus recursos en estas oportunidades emergentes, IFC está ayudando a crear las bases para que las empresas de los mercados emergentes inviertan y hagan crecer rápidamente las acciones relativas al cambio climático.