El empleo está sufriendo un cambio totalmente disruptivo a nivel mundial. La Cuarta Revolución Industrial, que ha llegado para quedarse, está provocando un cambio completamente paradigmático del empleo, tal y como lo conocemos a día de hoy. Si algo nos ha enseñado la historia, es que los empleos, al igual que las personas, tiende a evolucionar con el paso de los años. Con el avance y del desarrollo de los procesos, metodologías y las tecnologías, el empleo tiende a evolucionar con el fin de adaptarse a las metodologías que se van implantando en las empresas y en las instituciones.

Al igual que ocurrió con el invento del automóvil, cada día se producen nuevos
avances en la sociedad que cambian por completo los sistemas, tal y como los
conocemos, lo que precisa de una adaptación y un cambio. Además, el ritmo de
crecimiento en el contexto que vivimos a día de hoy, un contexto globalizado
donde la interconexión entre los países es diaria y los flujos de información
funcionan a niveles tan altos, estos avances crecen a un ritmo aún más acelerado.

No todos los países del mundo se están adaptando a la economía y el contexto
económico que se nos presenta, dado que muchos tampoco poseen los recursos
necesarios como para hacerlo, aunque sí podemos ver a otros países que sus
economías, pese a la automatización y la digitalización, han sabido aprovechar el
cambio de tendencia para provocar e incentivar ese cambio de tendencia, también en el empleo.

Como comentábamos, la historia de la evolución nos ha enseñado como el empleo es una incógnita totalmente cambiante. Es decir, el empleo no es una constante, dado que la población activa no desempeña las mismas funciones que hace 100 años. Si observamos el avance de los procesos, podemos ver como hoy en día no se desempeñan, ni los mismos procesos, ni las mismas funciones que se desempeñaban hace cinco años. Los avances provocan -obligan- a que esta población activa tenga que reinventarse, tenga que reciclarse, para poder adaptarse y evolucionar, al igual que lo hacen los puestos de empleo.

Mientras que hace 100 años, el mayor porcentaje de empleos a nivel mundial estaba ocupado por sectores donde el empleo era de baja cualificación, donde el empleado no requería de unos conocimientos muy extensos, si no que era mas bien una formación profesional, hoy eso ha cambiado.

Con la Cuarta Revolución Industrial, la digitalización, la globalización y el ritmo de crecimiento en la industria tecnológica precisa de un empleo mas cualificado, un empleo que se cultiva en las universidades y un empleo donde su población activa requiere de unos conocimientos más técnicos y extensos para desempeñar su función laboral.

El empleo está sufriendo un cambio donde la sociedad precisa de formación y conocimientos más técnicos para poder desempeñar su cargo en la nueva era industrial y tecnológica. Esto supone un grave problema para muchas personas que han estado ocupadas y no han tenido unos procesos de formación continua en su empresa. Esto, a día de hoy, no se suele dar en las empresas, ya que casi todas las empresas de nueva creación desarrollaron procesos de formación para sus empleados, de modo que puedan ir reciclándose constantemente, además de ir adaptándose al mercado y a los avances.

Por estas razones, no todos los países en el mundo poseen la misma tasa de desempleo. Es cierto que en el empleo de los países influyen muchas incógnitas, ya sea su política monetaria, su sistema laboral, la economía del país o la política que aplica el mismo. Según el contexto que presenta el país en estas incógnitas principales, el empleo puede ir inducido por un lado o por otro, aunque siempre hay una incógnita, la cual hace que un país se diferencie del resto en materia de empleo.

Si observamos las tasas de inversión en I+D de los Estados Unidos, así como de las empresas que lo conforman, podemos observar como es el país con una de las mayores tasas de inversión en I+D del planeta. Además, sus empresas también poseen las mayores tasas de inversión privada del mundo. No hace falta más que mirar a empresas como Apple, Facebook, Amazon y otras empresas estadounidenses, para poder identificar como las empresas más innovadoras del mundo, así como las que están liderando el cambio que se está produciendo en el mundo, son estadounidenses.

Muchos pueden creer que esto proviene por el poder monetario, así como político del país a nivel mundial, que también, pero no solo es eso el factor de éxito de estos países, ya que por muy capitalizada que se encuentre un país o una empresa, no necesariamente debe ser la más innovadora. Si observamos el sector bancario a nivel mundial, podemos ver una muestra clara de empresas mega capitalizadas que, pese a su enorme capitalización, han sido un sector muy tradicional y poco innovador.

Con esto, lo que quiero decir es que el empleo no viene únicamente condicionado por las principales incógnitas del famoso análisis PEST, si no que hay otros factores muy decisivos que influyen, y de forma muy directa además, en las tasas de empleo de los países. Esto provoca que muchos países que destinan millones de recursos en potenciar el empleo mediante sistemas tradicionales como las reformas laborales, las reformas tributarias o la política monetaria del país, no logren el éxito y su tasa de desempleo siga siendo constante o creciente.

Como seres humanos de la era digital, el ser humano de la era digital necesita de un incentivo para ponerse a trabajar, así como para moverse, y con ello, mover la economía del país. Este es el verdadero factor de éxito de los países en materia de empleo. Los países con las menores tasas de desempleo a nivel mundial, no solo destinan tiempo y recursos a elaborar unas buenas regulaciones en política monetaria, de hecho, en muchas ocasiones incluso la política monetaria aplicada es totalmente fallida, aunque a lo que sí están destinando muchos recursos estos países es al incentivo en la creación de empleo y en el emprendimiento.

Aunque pueda sonar a la clase de predicciones y consejos que aportan los principales gurús mundiales en materia de emprendimiento, esta afirmación es completamente cierta. Países como Estados Unidos, donde la tasa de desempleo se encuentra en el 4,1%, una recuperación del empleo casi en su totalidad tras la recesión, han focalizado las miradas a incentivar un empleo, de modo que este se vea incrementado. Esto ha llevado a Estados Unidos a poseer una de las mejores tasas de población activa a nivel mundial.

Los incentivos al emprendimiento y al autoempleo como factor de éxito

Aunque para muchos, el empleo de los Estados Unidos sea una tasa engañosa, determinada por el descarte de una gran parte de la población activa con empleos en situación precaria, así como por la reducción de demandantes de empleo, esta tasa de desempleo también posee al mayor tejido de emprendedores de éxito a nivel mundial.

Durante los últimos años, si algo ha sabido hacer estupendamente Estado Unidos es el desarrollo de incentivos para la creación de nuevos puestos de empleo, así como el incentivo y la serie de ayudas a esos emprendedores que se embarcaban en la creación de nuevas empresas. El sistema de los Estados Unidos se ha enfocado en la facilitación y ayuda a estos “nuevos empresarios” que comenzaban su trayectoria profesional, ofreciéndoles una clase de incentivos que les facilitase los procesos, en lugar de dificultarlos como otros países.

La burocracia, uno de los principales ralentizadores del emprendimiento a nivel mundial, ha sido uno de los principales objetos a cambiar en los Estados Unidos. Aunque los Estados Unidos no se caracterizase por ser un país en el que la burocracia se exceda a niveles insospechados, si que hemos podido observar un cambio en los últimos años donde se ha eliminado gran parte de esta para facilitar los procesos a aquellos que quieren crear un nuevo negocio.

Esto es un gran problema para muchos países, ya que es incomprensible como pueden mantener sus procesos burocráticos e incluso fortalecerlos en muchos países, ya que lo único que estás generando con esto es el desánimo y la desincentivación para la creación de empleo y de nuevos negocios. En esto, Estados Unidos ha sabido hacerlo a la perfección, ya que a diferencia de otros países como España o Italia, sus procesos burocráticos a la hora de crear una empresa o desarrollar un empleo freelance son un mero trámite.

Esta incentivación es el verdadero factor de éxito de los países que poseen unas buenas tasas de empleo, ya que facilitarles el proceso a esos “valientes”, ya que no hay otro concepto que defina mejor a los emprendedores, es un claro factor de éxito, tanto para el empleo, como para la economía, que se verá incrementada por estas incorporaciones a la actividad económica del país.

Aunque muchos países centren sus esfuerzos en justificar que este método de incentivos no es completamente válido, sus afirmaciones y sus esfuerzos quedan en vano, ya que podemos observar como la cultura del emprendimiento en los principales países donde el emprender se ha facilitado, y no solo eso, si no que también se ha incentivado, son también los países con las empresas más competitivas del mundo, así como las más innovadoras. La cultura del emprendimiento le ha llevado a que empresas que antaño eran simples Startups, hoy lideren el cambio tecnológico a nivel mundial.

Sólo tenemos que fijarnos en casos como el de Facebook y Amazon. Estas empresas eran unas simples Startups, y a día de hoy, Amazon ya es la líder mundial en facturación, quedando muy por encima de sus competidoras. Lo que hoy es una startup, mañana puede ser una gran empresa, y no solo eso, una gran generadora de empleo, por esto, no debemos enfocarnos en intentar reforzar el tejido empresarial que ya poseemos, descartando el incentivo a las que entran nuevas, ya que puedes estar incentivando una compañía con una vida limitada, mientras estás dejando morir una empresa con un gran potencial.

Si por algo han obtenido el éxito en materia de empleo estos países, es por la razón que estamos contando. Una teoría completamente válida y que representa el factor clave que determinará el éxito de un país en materia de empleo, o por otro lado, el fracaso del mismo.

Los países se enfrentan a un gran reto, el reto de crear empleo para que la sociedad disponga de recursos para vivir, un reto donde el papel de los países es el de incentivar los nuevos empleos, así como el autoempleo y el emprendimiento, democratizando el tejido empresarial y evitando la concentración de monopolios que abarquen todo el mercado, dejando sin accesos a estas nuevas empresas que vienen con el objetivo de desarrollar valor y generar empleo. Esto es un factor que, como comentábamos anteriormente, determinará el éxito de un país.

La formación como método de supervivencia

Debido al ritmo de crecimiento y el contexto de continuo cambio que sufre el mundo a día de hoy, la población activa a nivel mundial está experimentando como otro de los grandes problemas que está sufriendo el empleo a nivel mundial es el proceso formativo de las empresas y los países para reciclar a aquellas personas que lo precisan.

Aunque muchos países destinen recursos a la formación gratuita de las personas en desempleo, este no es el método que les va a garantizar la supervivencia de esas personas que se encuentran en situación de demanda de empleo, ya que las personas precisan de una formación constante mientras desarrolla su actividad laboral, no cuando se encuentra desempleado.

Esto es otro factor de éxito a tener en cuenta de los países que poseen las menores tasas de desempleo a nivel mundial. Casi todas las empresas en los Estados Unidos poseen unos procesos de formación constante dentro de la empresa, donde los empleados reciben formación continua, tanto por parte de la empresa, como del gobierno, para ir actualizando sus conocimientos e ir adaptándolo al cambio que sufren los procesos y las metodologías. Esto va muy ligado también con las tasas de inversión en innovación y desarrollo, ya que si lo que pretendes tener es un país donde no dejes de evolucionar en las metodologías y los procesos, también requieres de una formación de calidad para que el personal tenga una buena adaptación a estos. Un claro motivo que muestra por qué el país posee las mejores universidades del mundo.

La formación es un componente esencial y muy ligado al empleo en el que tenemos que ponerle verdadera dedicación, ya que el proceso formativo de las universidades, en muchas ocasiones, se queda obsoleto ante una sociedad que evoluciona a un ritmo muy acelerado. En diversas universidades americanas, muy enfocadas al sector tecnológico, se está estudiando la reducción de los tiempos de las carreras universitarias, ya que afirmaban que un alumno al finalizar su Bachelor, su conocimiento se había quedado obsoleto, ya que todo el conocimiento que se había impartido durante la duración de la carrera, al finalizarla todo ya había cambiado y el conocimiento era inservible.

Esto nos lleva a situarnos y pensar el ritmo al que evoluciona la sociedad, un ritmo de crecimiento y de desarrollo jamás visto y que precisa de un esfuerzo colectivo entre gobierno, sociedad y empresas para alcanzar el éxito. Estos principales tres colectivos deben sincronizarse con el fin de crear empleo, adaptarse a los cambios, facilitar los procesos y ser líderes a nivel mundial. Muchos países ya están identificando los verdaderos factores que garantizan el éxito, aunque sí hay otros que ya van a años luz de distancia.