El Gobierno de la Argentina y el Banco Central de Argentina (BCRA) han lanzado una nueva batería de medidas para frenar la depreciación del peso, y devolver la tranquilidad a los mercados, aunque sea algo.

El Banco Central de Argentina (BCRA) ha subido los tipos de interés por tercera vez en menos de una semana hasta llegar al 40 por ciento, mientras que el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, anunciaba una reducción en el objetivo del déficit desde el 3,2 por ciento del PIB hasta el 2,7 PIB.

Con las medidas del Gobierno central y el BCRA, el peso rebotó frente al dólar estadounidense aunque se mantiene cerca de los mínimos históricos que se marcaron hace uno semana, cuando el peso se hundió alrededor de 8 por ciento.

Nos podemos preguntar: ¿Que le está pasando a Argentina que ha tenido que subir los tipos de interés?

Por la apreciación del dólar respecto el peso la inflación aumenta.

El Banco Central de Argentina (BCRA) ha tomado esta decisión con el objetivo de frenar el comportamiento disruptivo que estaba estableciendo el mercado de cambio de divisas así como para garantizar el proceso desinflación.

De esta manera, el Banco Central de Argentina (BCRA) ha aumentado los tipos de interés en 675 puntos básicos, después de haberlos llevado del 27,25 por ciento al 33,25 por ciento durante hace unas semanas.

Además el Gobierno anunció un ajuste de 3.200 millones de dólares estadounidenses, sobre todo en obra pública, la estrella del mandato.

En Argentina están acostumbrados a las crisis que todos saben interpretar rápidamente las señales. Y la del dólar estadounidenses es la señal más clara. Por eso en cuanto ven movimientos los argentinos que pueden se lanzan a comprar el billete verde, y eso amplifica la crisis y los nervios.

El otro gran fantasma de la economía de Argentina es la inflación que aumenta cada vez que el dólar estadounidense se aprecia respecto el peso. La meta marcado por el Banco Central de Argentina (BCRA) del 15 por ciento para el 2018, a pesar que los precios aumentaron en el primer trimestre un 6,7 por ciento por el fuerte aumento de los servicios público.

En marzo de este año, la inflación interanual se había situado en el 25,4 por ciento. Esta tasa era muy elevada incluso para un país latinoamericano y que solo es superada en Sudamérica por Venezuela.

El mensaje a los inversores era claro: Argentina baja el gasto y necesitará así menos endeudamiento, con lo que los que meten su dinero en este país no deben asustarse. El golpe tuvo efecto inmediato y el dólar empezó a bajar, pero la maniobra tiene consecuencias negativas fuertes.

La aumento al 40 por ciento de los tipos y la reducción del gasto suponen un freno para la economía Argentina que había vuelto al crecimiento y empiezaba a salir de una larga crisis.

El nuevo impuesto a los inversores internacionales de Argentina

La caída en picado del peso frente al dólar estadounidense, alrededor del 15 por ciento en lo que va de 2018, donde el Gobierno Argentino ha aprobado un nuevo impuesto a los inversores internacionales.

Este mes, el peso ha llegado a cotizar por en encima de los 23 pesos por dólar estadounidense ante la atenta mirada de la sociedad argentina, que es sensible a su precio y que tiene parte de sus ahorros en esta divisa.

El Gobierno Argentino, a su vez, echa la culpa depreciación del peso a la fortaleza del dólar estadounidense y al incremento de los tipos de interés en Estados Unidos. Por la parte de Argentina, también preocupa un proyecto de ley de la oposición para revertir los incrementos de tarifas de los servicios públicos impulsados por el Gobierno.

El aumento de las tarifas de la luz, agua y gas son uno de los principales pilares del plan económico del Gobierno para disminuir los números en negativo de las cuentas públicas en Argentina.

La reducción del déficit anunciada por el Gobierno, a través de reducir el gasto en infraestructuras y por mayores ingresos vía impuestos, también ha sido utilizado como una herramientas para tranquilizar los inversores extranjeros, que podrían empezar a inquietarse y perjudicar a la deuda de Argentina en el mercado.

En las últimas semana, antes de optar por establecer una subida de tipos de interés, el Banco Central de Argentina (BCRA) intentó contener la depreciación del peso con la intervención en el mercado de divisas.

El Banco Central de Argentina ha destinado alrededor de 7.700 millonesde dólares estadounidenses para sostener el valor del peso. Una decisión que ha disminuido sus reservas nacionales, que están alrededor de los 60.000 millones de dólares estadounidenses.

El Peso ya está acostumbrada que la vapuleen

El peso como moneda nacional de Argentina, peso argentino, austral, luego paso a ser peso convertible y finalmente el peso de nuestros días, el peso. Los cambios de su denominación han marcado también las diferentes crisis que ha ido pasado desde los 70.

A principio de los 80, cuando la dictadura agonizaba y los militares perdían el control de la economía, un argentino podía tener en su bolsillo un billete de 1.000.000 de pesos.

Después se recuperó la democracia pero las crisis no desaparecieron en Argentina. El presidente Raúl Alfonsín le sacó cuatro ceros y lo convirtió en 100 pesos argentinos. Luego le sacó otros tres y lo llamó austral, a las apuradas arcas Argentinas, tanto que durante un tiempo circularon los viejos papeles con un sello con la nueva denominación.

Tras la hiperinflación de finales de los 80, que acabó con Alfonsín, Carlos Menem le sacó otros cuatro ceros y los argentinos se dolarizaron: un peso valía un dólar.

El peso que estos días sufre una nueva corrida cambiaria es aquel de los 90, que en 2002 abandonó la paridad con el dólar y fue devaluándose poco a poco hasta alcanzar los 23 pesos por dólar estadounidense. Desde 1970, el peso argentino ha perdido 13 ceros, todo un récord.