Los titulares y las imágenes en las noticias son desalentadores: la muerte de una ballena piloto en una playa tailandesa luego de tragar 80 bolsas plásticas; impactantes fotografías de tortugas atrapadas en anillos de plástico que sirven para mantener unidos los paquetes de latas de soda; una imagen desgarradora de un caballito de mar aferrándose a un bastoncillo de algodón que se viraliza en las redes sociales. Los productos plásticos son arrastrados a diario por la marea en las playas de todo el mundo, desde Indonesia a las costas de África occidental, y los canales y los ríos en las ciudades están cada vez más contaminados con desechos plásticos.

Sin embargo, el mundo está observando la situación con interés y los países, el sector privado y las comunidades han empezado a actuar, aplicando medidas que incluyen desde prohibiciones e impuestos a numerosos artículos de plástico desechables, inversiones para la recolección de desechos, políticas sobre la reducción de los envases de plástico a operaciones de limpieza de las playas. Estamos tratando de poner fin a la adicción a los productos de plástico, y contribuir a vidas más saludables y un planeta más limpio.

Este año, el Día Mundial del Medio Ambiente se centra en un mundo “Sin contaminación por plásticos”. En el Banco Mundial contribuimos a este esfuerzo, usando nuestro conjunto de mecanismos de financiamiento y diálogo sobre políticas con países y ciudades clave para ayudar a identificar y financiar soluciones que permitan abordar el problema de los plásticos en los océanos.

Por ejemplo, el Banco Mundial es un inversionista estratégico a largo plazo en el mejoramiento de los sistemas de gestión de desechos sólidos municipales que, de no manejarse apropiadamente, son uno de los principales factores que contribuyen a la contaminación por plásticos en el mar. Desde el año 2000, el Banco Mundial ha invertido más de USD 4500 millones para ayudar a mejorar más de 300 programas de gestión de desechos sólidos y así reducir la contaminación de nuestro medio ambiente con elementos como los residuos de plástico. El Banco también estudia el flujo de desechos plásticos hacia los océanos mediante una serie de análisis de zonas con elevados niveles de contaminación para priorizar las inversiones y buscar maneras de obtener resultados rápidos.

Pero para ello no bastará con establecer mejores sistemas de gestión de los desechos sólidos. Todos tenemos que colaborar en la solución de este problema, y las acciones individuales son importantes.

5 cosas que USTED puede hacer para poner fin a la contaminación por plásticos:

Se estima que cada minuto se usan 1 millón de bolsas plásticas, y una bolsa de plástico tarda 1000 años en degradarse. En las últimas dos décadas, una cantidad cada vez mayor de países y ciudades o estados han prohibido las bolsas plásticas (p. ej., Ruanda y California no han aplicado tasas e impuestos sobre ellas (p. ej., Irlanda y la ciudad de Washington) para desincentivar el uso entre las personas. Estas medidas han tenido distintos niveles de éxito, pero usted puede dar el ejemplo al llevar su propia bolsa reutilizable cuando va de compras. Eso sí, elija una de algodón, ya que las de nailon o poliéster están hechas de plástico.

¿Sabía que hoy se compra una cifra estimada de 1 millón de botellas de plásticos por minuto, y que la mayoría de ese plástico no es reciclado? ¿Cuántas compró esta semana? Le sugerimos una solución rápida… embotelle su propia agua o lo que sea que tome. Mantenga una botella reutilizable en su cartera o bolsa; tenga dos en su escritorio (un tazón para los líquidos calientes y una botella de vidrio para los fríos). Las botellas plásticas -comúnmente hechas de tereftalato de polietileno (PET)- se demoran más de 400 años en descomponerse completamente.

Las bombillas son uno de los principales objetos de plástico que se encuentran en el medio marino de todo el mundo, y estas generalmente no son reciclables. Como cliente, exprese su opinión en los restaurantes, cafeterías y otros establecimientos de comida, rechazando las bombillas y los mezcladores de plástico cuando se los ofrezcan. Ayude a impulsar un movimiento en favor de las bombillas de papel, como Starbucks y McDonalds lo están empezando a hacer, o simplemente deje de usar bombillas. Si no puede hacer esto, use su propia bombilla, ya que existen bombillas de metal y de bambú, que ahora se pueden encontrar en muchas partes.

¿Compró comida para llevar? Dígale al vendedor que no le incluya cubiertos plásticos. ¿Está organizando una fiesta? Use cubiertos (y platos y vasos) reutilizables. Francia(i) se convirtió en el primer país en aprobar una ley que entrará en vigor para 2020 y que prohíbe los platos, tazas y cubiertos de plástico. Se espera que esta medida fomente la innovación en productos biodegradables. Busque nuevas alternativas y prefiera productos y prácticas que no dañen los océanos.

En casa, prefiera productos ecológicos que no estén envasados en plástico. Apártese de la cultura de lo desechable. Evite el uso de cosméticos y productos de higiene personal con micropartículas de plástico. Estas micropartículas (“microbeads”) son los pequeños puntitos que se pueden apreciar en la pasta de diente o en los productos de limpieza facial. Las últimas investigaciones indican que las micropartículas de plástico están causando un daño cada vez mayor a la vida marina, lo cual podría afectar la salud humana. Busque y compare antes de comprar ropa que tenga microfibras sintéticas. Cuando estas prendas de vestir se lavan, suelen soltar microfibras que se van por el agua, luego llegan a los océanos y después podrían ser ingeridas por los peces y otros animales marinos.

Súmese al movimiento para poner fin a la contaminación por plásticos. Las cinco acciones anteriores, relativamente simples, pueden revolucionar la relación que tenemos con los productos de plástico. Expresemos nuestras opiniones y actuemos para detener la contaminación por plásticos. Quizás entonces podremos leer noticias sobre playas limpias y tortugas felices.