Los conocimientos lingüísticos te beneficiarán a lo largo de toda tu carrera profesional. Si puedes hablar, explicarte y negociar en otro idioma, mejorarás tus posibilidades de empleo, mejorará tu confianza y podrás tener mejor sueldo. Si perfeccionas el idioma estudiando en el extranjero, también te equiparás con muchas competencias sociales: las habilidades de gestión y trato personal que buscan todas las empresas. En pocas palabras: conocer otro idioma (y otra cultura) beneficiará tu vida personal y profesional, independientemente de en qué país o sector trabajes.

CÓMO ESCOGER EL IDIOMA ADECUADO

Tienes dos opciones: puedes aprender un idioma que hable mucha gente, como el inglés, y elegir entre una gran cantidad de puestos de trabajo y países en los que usar tus conocimientos. En este caso, puede haber mucha competencia y necesitarás encontrar el modo de destacar. O puedes centrarte en un idioma menos común que, aunque puede ser más arriesgado y difícil, dará buenos resultados porque hará que destaques con unos conocimientos específicos que no mucha gente tiene.

Da igual que decidas dominar el español o el islandés, no existen opciones incorrectas o correctas, lo que importa es que aprenderás otro idioma, preferiblemente uno que te interese lo suficiente para no perder la curiosidad y el compromiso. Aunque no hay reglas a la hora de escoger tu idioma, hay ciertos campos en los que un idioma puede ser más útil que otro.

INGLÉS

Es la lengua franca internacional. Si quieres trabajar en el extranjero, no tienes que hablar inglés, pero será probablemente mejor que mejores tu nivel de inglés, independientemente de tus objetivos profesionales. También es un idioma muy importante en el entorno académico y puede darte acceso a universidades, conocimiento y opciones educativas en todo el mundo. Por último, pero no menos importante, el inglés puede ayudarte cuando viajas o cuando disfrutas de todo lo relacionado con la cultura moderna, después de todo, la vida es algo más que trabajar.

FRANCÉS

El francés es idioma oficial en 29 países y lo hablan más de 220 millones de personas, en su mayor parte habitantes del oeste de Europa y de África. Es el idioma de trabajo de organizaciones internacionales como la ONU, la UNESCO, la OTAN, la FIFA o la OMS. El francés es uno de los idiomas oficiales de los Juegos Olímpicos, y la UE lo ha elegido como uno de sus idiomas de procedimiento. Si quieres desarrollar tu carrera profesional en la diplomacia o las relaciones internacionales, o si deseas trabajar en proyectos en África o relacionados con África, tienes que saber francés. Hablando menos en serio, no olvidemos que el francés es también el idioma de la moda de lujo.

ALEMÁN

Hay más de 100 millones de hablantes nativos de alemán, lo que hace que el deutsch sea la lengua materna más hablada en Europa. La economía alemana es la más importante y fuerte de Europa, y la cuarta del mundo. Si quieres tener éxito con ese idioma, combinar tus estudios de alemán con una carrera de ciencias, finanzas/banca, literatura/editorial o ingeniería te colocará en la dirección adecuada.

CHINO MANDARÍN

La economía china es una de las más importantes del mundo, lo que se traduce en abundancia de oportunidades de negocio y empleo. También tendrás mucha gente con la que practicarlo: el chino mandarín es la lengua materna de más de 800 millones de personas en la República Popular de China y Taiwán. También se habla en Indonesia, Hong Kong, Tailandia, Malasia, Singapur, Brunei, Mongolia y Filipinas. En pocas palabras: puedes hablar del tiempo y del trabajo con todo tipo de personas en Asia. El chino mandarín como segundo idioma es el complemento perfecto para un grado en administración de empresas o turismo, y también puede hacer destacar tu currículum si trabajas en un sector de la fabricación.

JAPONÉS

A pesar el tamaño del país, la economía japonesa es una de las más importantes e innovadoras, especialmente famosa por las industrias de electrónica de consumo y la automovilística. Todo lo que tenga que ver con la fabricación, ingeniería o la investigación y desarrollo combina bien con el idioma japonés. Como el país exporta e importa una gran cantidad de bienes, es muy posible que tengas que relacionarte con alguna empresa japonesa, y que los impresiones con tus conocimientos de japonés.