Un acuerdo de comercio global que se inició el 22 de febrero y que ayudará a acelerar los procedimientos aduaneros y a reducir la burocracia en la frontera. En un contexto de sentimiento antiglobalización, cierre de acuerdos comerciales regionales y cambios en la geopolítica, el AFC se opone abiertamente al ciclo de noticias actual. Lo siguiente brinda una rápida explicación sobre el contenido del acuerdo, así como su significado para usted y el comercio global.

Es un acuerdo comercial. ¿Debería protestar?

Es posible que no haya escuchado mucho acerca de este nuevo Acuerdo de Facilitación del Comercio (o AFC) de la Organización Mundial de Comercio (OMS). En la web quedó eclipsado por el episodio de La guerra de las galaxias, El despertar de la fuerza, que en inglés tiene el mismo acrónimo de tres letras.

A través del AFC, los gobiernos han acordado publicar una amplia gama de información aduanera específica, si es posible en línea, sobre las medidas esbozadas para ayudar a acelerar el procesamiento y despacho de mercancías, como los procedimientos para los documentos que deben procesarse antes de la llegada de un paquete, opciones específicas para el pago electrónico de los derechos de importación o exportación; y para alentar a los países a utilizar las normas internacionales pertinentes para las formalidades de importación, exportación o tránsito, ayudando a minimizar la cantidad de procedimientos diferentes que las empresas deberían dominar para transportar mercancías entre países.

El acuerdo también incluye una disposición específica sobre productos perecederos, que alienta a los países a adoptar procedimientos que despachen estos artículos lo antes posible cumpliendo con todos los requisitos internos pertinentes, asegurándose de que los importadores puedan almacenar adecuadamente estos artículos hasta que sean liberados por la aduana. Esto podría ser una bendición para los productores rurales con menos recursos del mundo, que a menudo son exportadores de productos agrícolas perecederos.

En resumen, el AFC básicamente impide las barreras no intencionales del comercio, o las barreras que existen debido a los viejos sistemas aduaneros desactualizados, algo claramente inobjetable.

¿Qué hace diferente a este acuerdo? y ¿es justo?

Los acuerdos comerciales previos han consistido, por lo general, en fijar los derechos de compra o venta en los mercados de otros países o determinar cómo establecer normas nacionales, tales como reglamentos y procedimientos, que traten a todos los productos por igual, independientemente de su procedencia.

A pesar de esto, no siempre ha sido fácil lograr que los productos pasen nuestras fronteras. El papeleo, la complejidad, demoras e incertidumbre han desalentado a todos, menos a los más grandes y valientes. Ignorar las reglas o renunciar ha sido la estrategia adoptada por las pequeñas empresas.

Con la reducción de los costos de transacción y mejora de la transparencia, el AFC intenta favorecer a las empresas más pequeñas, que se sienten desalentadas cuando tratan de lograr acceso a los mercados globales debido a los costos de transacción y a la asimetría de la información. La OMC también estima que la implementación del AFC podría crear alrededor de 20 millones de nuevos puestos de trabajo.

El nuevo sistema es único en otras formas también. El AFC permite a las economías en desarrollo determinar cuándo implementarán disposiciones individuales, y determinar claramente dónde necesitan asistencia técnica o capacitación. En otras palabras, los países no han negociado normas menos exigentes para evitar amenazas legales por no estar preparados o considerarse no preparados. Por el contrario, el acuerdo logrará que se implementen las mismas normas reguladoras para todos, aunque algunos pueden necesitar más tiempo o ayuda para lograr que las cosas funcionen.

La facilitación del comercio también puede tener efectos positivos para los países más pobres del mundo, porque las demoras en las fronteras pueden ahogar las oportunidades de exportación y de crecimiento económico. Algunos estudios han encontrado que los países que requieren gran cantidad de papeleo para las importaciones tienen más probabilidades de tener una tasa de pobreza o de desigualdad más alta.

Además, el AFC también puede ayudar a combatir la corrupción, con la automatización de las aduanas que deja menos espacio para las prácticas corruptas que persisten en algunos países en desarrollo, y actúan como un obstáculo importante para el comercio y la inversión.

¿No ha sido superado por los acontecimientos, con las noticias de guerras comerciales?

Al contrario, la facilitación del comercio es muy pragmática, no implica más liberalización del comercio ni apertura del mercado y no suele ser una competencia política. Dicho esto, la OMC estima que el AFC podría incrementar las ganancias de exportación hasta en un billón de dólares por año. La implementación del AFC podría reducir los costos de comercio para los miembros de la OMC en un promedio de 14,3 %, y las reducciones de costos más significativas se lograrán en los países menos desarrollados.

Las empresas y los gobiernos de los países desarrollados, incluso los Estados Unidos, también han sido grandes partidarios, viendo la promesa de eficacia en el país y en el extranjero.

¿Cuándo veré los beneficios?

Al igual que escribir una carta breve suele ser más difícil que escribir una larga, el cruce de fronteras económico y simple requiere trabajo. El trabajo duro continúa. Los países han dado grandes pasos para intentar hacer los trámites aduaneros en línea, permitiendo que el papeleo preceda o siga el movimiento real de los bienes, y así sucesivamente. La serie Informe sobre el comercio global, que abogó por el AFC desde el inicio hasta la entrada en vigor, ofrece una visión general útil sobre el progreso a lo largo de los años.

Las personas que conocen los pormenores de cruzar mercancías a través de las fronteras son generalmente las que están tratando de hacerlo. Pero dedicar tiempo al bien común es agotador, incluso para la comunidad más entusiasta. Por lo tanto, las asociaciones híbridas como la Alianza Internacional para la Facilitación del Comercio, que reúnen los fondos de los contribuyentes con las prioridades de los negocios y la experiencia, pueden realmente ayudar a lograr que las reformas avancen.

¿Qué pasará después?

Ahora que el acuerdo está en juego, se activará una serie de arreglos institucionales para ayudar a apoyar su implementación. La OMC contará con un Comité de Facilitación del Comercio, que proporcionará un espacio de información e intercambio con otras organizaciones internacionales como la Organización Mundial de Aduanas (OMA), y permitirá a los países examinar periódicamente el funcionamiento y la aplicación del acuerdo.

Un asunto importante, pensando en el futuro, es cómo los gobiernos y las partes interesadas podrían utilizar este acuerdo. El AFC aborda principalmente el problema de las mercancías que cruzan las fronteras y una estrategia obvia sería copiar el modelo para otros tipos de comercio. Una lógica similar podría aplicarse a la inversión, ayudando a superar algunas de las barreras que los inversores extranjeros podrían tener para invertir en la infraestructura esencial necesaria para el desarrollo sostenible, el comercio de servicios o el comercio electrónico.

Tal vez la comparación con La guerra de las galaxias no está tan fuera de lugar: vigas de tractores que transportan flujos de datos digitales de rápido crecimiento ahora posibilitan que grandes cantidades de actividades comerciales y empresariales, desde cadenas de valor más eficientes hasta nuevas plataformas en línea conecten a las empresas con los consumidores. Lo que el AFC nos muestra es que el mundo físico puede finalmente estar actualizándose.