Al ritmo actual de progreso, la brecha económica de género se cerrará en 170 años. Este marco, calculado por el Foro Económico Mundial en el Índice Global de la Brecha de Género más reciente, significa que ni nuestra generación ni la de nuestros hijos vivirán en un mundo donde hombres y mujeres participen igualmente en los negocios y la economía.

Por desalentador que parezca, en realidad está dentro de nuestras posibilidades acortar ese plazo. Con el fin de ayudar a las organizaciones a acortar ese plazo, el Foro Económico Mundial ha lanzado un conjunto de herramientas que les ayuda a evaluar sus niveles de igualdad de género, así como cuánto hacen para inspirar y alentar a otros.

No educar a las mujeres es desperdiciar talento

A pesar de que en 100 países de todo el mundo las mujeres tienen una educación más elevada que los hombres, todavía no participan en el mercado de trabajo en igualdad de condiciones. Las trabajadoras tienen menos probabilidades de ocupar puestos calificados y superiores que sus colegas hombres, y en promedio ganan poco más de la mitad del salario de un hombre. En un momento en que la retención y el desarrollo del talento es una de las mayores preocupaciones de las empresas, el fracaso generalizado en la capacitación de las mujeres equivale a una considerable pérdida de capital humano.

Comienza con el compromiso de toda la empresa

El informe del Foro Económico Mundial ofrece 23 iniciativas prácticas para mejorar la igualdad en las empresas y organizaciones.

Según el mantra que sostiene que el pescado se pudre por la cabeza, no por la cola, el juego de herramientas recomienda construir un caso empresarial fuerte entre los directores ejecutivos. Además de lograr un compromiso de arriba hacia abajo con la igualdad de género, las empresas deben reconocer cualquier prejuicio existente, establecer metas realistas para superarlas y un proceso adecuado de información para supervisar el progreso.

Un ejemplo es PricewaterhouseCoopers, que durante la última década se ha concentrado en construir políticas que apoyan la diversidad. "El progreso no ocurrió de la noche a la mañana", explica un portavoz de la compañía, "pero estamos empezando a ver los frutos de nuestro trabajo: el equipo de liderazgo de PwC ahora consta de 10 hombres y nueve mujeres. También hemos alcanzado la paridad de género en el nivel de contrataciones desde hace varios años, y poco más del 50 % de los graduados empleados en todo el mundo son mujeres".

Incorporar la diversidad de género

Con la incorporación de estos conceptos básicos, la siguiente etapa es crear iniciativas concretas que aborden las brechas específicas que la organización ha identificado. Estas suelen incluir la nivelación de las diferencias salariales mediante la definición de bandas salariales uniformes y la garantía de procesos coherentes de revisión; y la creación de licencias por maternidad y paternidad generosas tanto para hombres como para mujeres. En el marco de este tipo de medidas, se deberían adoptar capacitaciones para concientizar sobre los asuntos de género en toda la empresa y medidas eficaces para impedir el acoso sexual.

Un buen ejemplo de esto en acción se puede encontrar en Ernst & Young, donde una plataforma de comunicaciones de alto perfil anima a sus líderes a involucrarse con las personas, dentro y fuera del lugar de trabajo, que apoyan las causas que impulsan el avance de las mujeres. Este recurso proporciona a los colegas una "narrativa abundante en evidencias para compartir con los clientes y otras partes interesadas, para poner la paridad de género en sus agendas", explica la compañía.

Liderar con el ejemplo

Una vez implementadas con éxito, las políticas de género de una organización y su compromiso con la igualdad también pueden convertirse en una herramienta útil en la causa más amplia de la responsabilidad social corporativa. Las organizaciones deberían considerar cómo fomentar la diversidad en su cadena de suministro, hacer lobby político, asociarse con organizaciones filantrópicas y apoyar la paridad de género en la educación para ayudar a formar su futuro grupo de talentos.

Excelentes ejemplos son las campañas en las redes sociales como #LikeAGirl y #ShareTheLoad de Proctor & Gamble, la última de las cuales se volvió viral en 22 países (ha acumulado 65 millones de visitas desde su lanzamiento). La idea comenzó con el hallazgo de que el 70 % de los niños creen que las tareas domésticas son trabajos de mujeres; hoy más de 2 millones de hombres en la India se han comprometido a llevar su parte de la carga doméstica.