¿Cómo planificamos algo que no conocemos? Este es el reto al que se enfrenta actualmente el campo de la educación. Desde la educación escolar tradicional hasta el desarrollo profesional y el aprendizaje permanente, los gobiernos y las empresas necesitan preparar a las generaciones actuales y futuras para la Cuarta Revolución Industrial. Pero parece claro que seguir el camino tradicional de transferencia de habilidades por medio de la educación ya no funciona. Las habilidades necesarias para trabajar hoy cambian con tanta rapidez que ningún sistema educativo puede mantener la dinámica de reinventar continuamente la forma en que trabajamos y convivimos. Más importante aún, los cambios radicales en nuestra sociedad implican que los jóvenes necesitan nuevas habilidades, muchas de las cuales aún ni siquiera se comprenden o están codificadas para el aprendizaje. Hoy, las nuevas aptitudes que necesitamos son: inteligencia emocional; sensibilidad intercultural; creatividad; presentación de problemas (en lugar de resolución de problemas); ciudadanía económica; empatía; adaptabilidad; resiliencia…

Estas no son habilidades que se pueden enseñar con los métodos educativos tradicionales. Varios expertos incluso se preguntan si es posible enseñar estas habilidades; es decir, argumentan que el contexto de la educación formal no es el adecuado para que nuestras jóvenes generaciones aprendan las habilidades que necesitan dominar.

La solución radica en cambiar el rumbo y, en lugar de enseñar las nuevas habilidades, habilitar los procesos que crean estas habilidades. Necesitamos crear oportunidades omnipresentes y contextuales para desbloquear la creatividad, cuestionar nuestras propias ideas y suposiciones. Esta estrategia educativa enfocada en el diseño cambia la narrativa de la educación como algo que se recibe desde afuera, a algo que se genera con la experiencia.

Los participantes en la Reunión Anual de los Nuevos Campeones 2017 tendrán la oportunidad de experimentar de primera mano cómo un enfoque dirigido por el diseño puede cambiar nuestra forma de pensar sobre la educación en una visita al laboratorio biológico de la cuarta revolución industrial ("4IR Bio Lab"). Esta experiencia participativa organizada en conjunto por el Foro Económico Mundial y Science Gallery International, con el apoyo del Wellcome Trust, explora los límites de la biología sintética, las ciencias de los materiales y la producción de alimentos. Es una plataforma para el encuentro de múltiples actores interesados en la ciencia, la tecnología, la industria, las artes y el diseño, y muestra cómo las declaraciones relacionadas con la cuarta revolución industrial se convierten en instrumentos para la educación y el aprendizaje.

Por ejemplo, en lugar de explicar qué es la biología sintética (que sería el enfoque educativo convencional), "4IR Bio Lab" permite a los visitantes tocar y sentir un órgano en desfibrilación bioimprimido que se puede implantar en el cuerpo humano. Este nuevo órgano se construye con partes de una anguila eléctrica, y puede descargar una corriente eléctrica al corazón cuando advierte la posibilidad de una fibrilación o de un paro cardíaco, regresando el corazón a su ritmo normal. ¿Cómo nos sentimos sobre crear partes vivas que se anticipen a nuestros problemas de salud? ¿Por qué estos órganos de ficción parecen tan reales, aunque sabemos que no lo son, hasta el punto de ponernos casi incómodos cuando los miramos? Estos trabajos desencadenan una pequeña disonancia cognitiva que nos hace reflexionar sobre qué significa la salud, cómo coexistimos con otras especies y cuáles son nuestros límites éticos. Todo esto sucede a través de las conversaciones con otras personas, y dialogando con otras culturas, otras sociedades, otras economías. Estas conversaciones son las herramientas que nos ayudan a sentirnos cómodos con el otro y el diferente. Los proyectos en "4IR Bio Lab" son declaraciones que suscitan consecuencias sociales y políticas. A través del arte podemos abstraernos, fantasear y volver a la realidad, en un proceso que da forma a nuestra comprensión del futuro y sus consecuencias en el presente. El futuro que queremos diseñar es el que da forma al presente en el que vivimos.

Otro proyecto en "4IR Bio Lab" es la pared de ladrillos de micotectura, una estructura fabricada con hongos que se asemeja y se siente igual que los ladrillos convencionales, y cumple la misma función. ¿Qué sustentabilidad tiene un sistema en el que los materiales de construcción son completamente orgánicos, donde casas enteras, oficinas y ciudades pueden construirse con hongos que reciclan los desperdicios que producimos? ¿No estamos entrando en una nueva espiral de consumo, aunque sea biodegradable? No sabemos la respuesta a estas preguntas, pero sí sabemos que las debemos considerar. Y queremos que las nuevas generaciones piensen en estas preguntas y estén preparadas para responderlas en el momento en que tengamos la tecnología para implementar realmente los cambios transformadores que imaginamos hoy.

La inteligencia emocional, la creatividad, la empatía y la adaptabilidad se acrecientan en "4IR Bio Lab" debido a situaciones aparentemente incómodas que perturban nuestra forma de pensar convencional

La inteligencia emocional, la creatividad, la empatía y la adaptabilidad se acrecientan en "4IR Bio Lab" debido a situaciones aparentemente incómodas que perturban nuestra forma de pensar convencional, obligándonos a crear marcos de pensamiento completamente nuevos. ¿Qué pasaría si los seres humanos pudieran dar a luz a una especie no humana? Técnicamente, esto pronto podría ser posible. Y en tiempos de superpoblación, crisis ambiental y especies en peligro de extinción, las mujeres podrían ayudar a salvar, por ejemplo, a Maui, una especie de delfines amenazada, dando a luz a sus crías. Si esto le suena "aberrante", lo invitamos a venir a "4IR Bio Lab" donde el trabajo de Ai Hasegawa le mostrará este escenario (sur)realista. ¿Somos conscientes de lo que pueden ser los derechos reproductivos, la custodia paterna y el bienestar animal en un futuro no tan lejano? El hecho de que nos resulte incómodo hablar de estos temas hoy es la señal que necesitamos para desafiarnos y crear las herramientas y las narrativas que necesitamos para comenzar a tratarlos.

Experiencias aún más fuertes le esperan en "4IR Bio Lab". Estos proyectos no son predicciones de lo que podría ser el futuro; por el contrario, son herramientas para el presente. Son instrumentos diseñados para ayudarnos a desarrollar un plan para lo que aún desconocemos: el futuro.