Elon Musk lleva tiempo emprendiendo su particular cruzada contra una inteligencia artificial que cree que algún día podría revelarse contra nosotros. Ahora, tanto el CEO de Tesla, como el experto en IA Mustafa Suleyman de DeepMind de Alphabet, se han unido a un total de 116 expertos de 26 países en contra de las armas autónomas.

Este grupo de expertos le ha escrito una carta abierta a Naciones Unidas para pedir que se prohíba el desarrollo y el uso de robots asesinos autónomos. Y es que si la Inteligencia Artificial ya es peligrosa, este grupo asegura que la inteligencia artificial dotada de armamento y capacidad de matar lo puede ser aún más.

Esta petición viene a raíz de que la ONU votase recientemente a favor de iniciar conversaciones formales sobre el uso de armas autónomas como aviones no tripulados o tanques y ametralladoras automatizadas. En ella, el grupo de expertos advierten que esta carrera armamentista amenaza con inaugurar una "tercera revolución en la guerra", poniéndola a la altura del descubrimiento de la pólvora y el desarrollo de armas nucleares.

"No tenemos mucho tiempo para actuar. Una vez que se abra la caja de Pandora, será difícil cerrarla", dicen también en la carta abierta. "Por lo tanto, imploramos a las Altas Partes Contratantes que encuentren una manera de protegernos a todos de estos peligros".

La carta abierta la firman como hemos dicho Elon Musk de Testla y Mustafa Suleyman de Google, además de decenas de CEOs de empresas robóticas y de inteligencia artificial, incluyendo las españolas RO-BOTICS, Aisoy Robotics y Macco Robotics, o la mexicana QOLbotics.

Unas legislaciones que no llegan

Las grandes empresas parecen divididas en dos bandos en cuanto a lo que Inteligencia Artificial se refiere. Las hay que aseguran que no hay ningún peligro en ellas, mientras que otros auguran un futuro catastrófico si seguimos desarrollándolas. De hecho, cartas abiertas como esta llevan años firmándose, incuyendo una que en 20015 ya avisaba de sus peligros.

La carta de hoy ha sido publicada en una fecha en la que se programó inicialmente la primera reunión para establecer un "Grupo de Expertos Gubernamentales de la ONU sobre Sistemas de Armas Autónomas Letales". La reunión fue cancelada, tal y como dice la carta, "debido a un pequeño número de Estados que no han pagado sus contribuciones financieras a la ONU".

Muchos de los críticos llevan años advirtiendo que la ONU lleva demasiado tiempo sin entrar a regular las armas autónomas. Esto le sigue dando luz verde a cualquier empresa o gobierno para desarrollarlas a su antojo sin partir de una legislación básica que las controle.

Y todo pese a la constante insistencia de empresarios de primer nivel que, como el propio Elon Musk, lleva tiempo intentando abrir un debate sobre el tema, así como otros científicos de la talla de Stephen Hawking