Hacía dos años que los precios del petróleo no estaban tan altos. Es la principal consecuencia de un acuerdo de reducción de producción de crudo del que se cumple un año.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros 11 socios que no forman parte del cartel se reunieron este jueves en Viena y aprobaron prorrogar hasta finales de 2018 un acuerdo del que forman parte Ecuador,Méxicoy Venezuela y que recorta la producción mundial de crudo.

Uno de los grandes productores que no es miembro de la OPEP, Rusia, acordó sumarse al acuerdo.

"Nuestra determinación y trabajo duro están dando sus frutos", celebró antes de la reunión en la capital austriaca Mohamed Barkindo, secretario general de la OPEP.

El cartel ha recuperado la iniciativa en el mercado y ha hecho valer de nuevo que posee en conjunto el 78% de las reservas de crudo del planeta y extrae cerca de 40% de los barriles que se comercializan en el mercado.

Barkindo destacó la caída de los inventarios en un mercado que hace un año se consideraba sobreabastecido, razón por la que se acordó una reducción de la producción de más de 1,5 millones de barriles por día (mbd).

Había dudas sobre si los 11 países de la OPEP y los 11 que no forman parte de la organización cumplirían. Pero los datos indican que en términos generales los objetivos se han alcanzado.

Y eso ha redundado en que el barril de Brent, el de referencia, se haya recuperado y haya superado los US$60. Se estima que de 2014 a 2016 el precio había caído un 50%.

Un acuerdo impensable

"Hace dos años nadie pensaba que los países de la OPEP podían ponerse de acuerdo entre ellos ni aliarse con los rusos, pero se logró", explica a BBC Mundo Francisco Monaldi, experto en políticas energéticas en América Latina y profesor del Instituto Baker de la Universidad Rice de Houston, Estados Unidos.

"No tuvo el efecto que algunos esperaban, pero imagina si la OPEP y los rusos no lo hubieran hecho: el precio estaría muy por debajo y habría una sobreproducción gigantesca", añade Monaldi,

En la reunión de este jueves se prolongó el acuerdo hasta final de 2018 pese a las dudas de Rusia, el principal país no OPEP en la negociación, que teme un sobrecalentamiento del mercado.

También preocupa que Estados Unidos, un productor cada vez más importante, ocupe nuevas parcelas de mercado.

Al hacer balance del año hay que concluir que el incremento del precio del barril y la reducción de reservas han sido beneficiosos para todos.

Arabia Saudita, que lidera el cártel en producción, fue el país que asumió el mayor sacrificio con una reducción inicial prevista de 486.000 barriles al día y que ha llegado a los 544.000, según los datos de fuentes secundarias de la OPEP del mes de octubre.

¿Por qué Arabia Saudita estaba (y está) tan interesado?

Se espera que en la segunda mitad del próximo año salga a bolsa parte de Saudi Aramco, la compañía energética más grande del mundo.

"A Arabia Saudita no le interesaba un barril a US$30 cuando se estuviera valorando la compañía", apunta Monaldi, que asegura que hace un año el país árabe se dio cuenta de que no podía producir mucho más.

"Por eso les convenía esto, porque era inaceptable que ellos recortaran y que sus propios socios de la OPEP y los rusos les quitaran el mercado", explica el experto. Moscú ha cumplido también con la reducción pactada de 300.000 barriles diarios.

Los más beneficiados

La subida de precios ha beneficiado sobre todo a Nigeria y Libia, países de la OPEP que por sus condiciones económicas quedaron fuera del acuerdo, e Irán, que pudo aumentar su producción ligeramente para compensar las pérdidas por las sanciones que le había impuesto en el pasado reciente Estados Unidos.

Los países sujetos al acuerdo que más se han favorecido han sido los que más han incumplido sus objetivos de reducción. Es el caso de Iraq, Emiratos Árabes Unidos y Angola, entre otros.

Ecuador, un país de la OPEP de aporte y producción menores, también ha incumplido sus metas: debía reducir 26.000 barriles al día y ha rebajado 7.000.

Que haya países que hayan cumplido por mucho sus objetivos permite que en conjunto, para el mes de octubre, se esté por encima de las metas y que se compensen las "trampas" de otros.

Entre los que han reducido por encima de los límites fijados hace un año están Venezuela y México.

El "colapso" venezolano

Venezuela, que es miembro y cofundador del cartel, tenía fijada una rebaja de 95.000 barriles al día. Según los datos de la OPEP, ha rebajado 200.000. Se estima que su producción es de 1,8 millones de barriles al día (mbd), un mínimo histórico en casi tres décadas.

La falta de inversión en un contexto de crisis en la petrolera estatal PDVSA y en Venezuela es una de las causas del desplome involuntario en un país que llegó a producir 3,2 mbd en septiembre de 2008 y del que el fallecido presidente Hugo Chávez esperaba 6 mbd en 2017.

El presidente Nicolás Maduro encargó al nuevo presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, aumentar la producción.

Porque esa caída ha impedido que el país, con una severa crisis de ingresos y dependiente de un crudo que aporta el 96% de las divisas, no se haya podido aprovechar del alza de precios.

Se estima que cada dólar que sube el precio del barril en promedio anual supone US$600 millones de ingreso adicionales.

"El precio promedio de la cesta venezolana de este año respecto al del año pasado es de US$11. Y la última semana ha estado casi US$20 por encima del promedio de 2016", calcula Monaldi.

"Eso es una barbaridad, pero Venezuela no se benefició casi porque la producción colapsó", agrega el experto.

Además, asegura que los barriles cuya venta genera flujo de caja, algo que necesita ahora mucho Venezuela, cayeron más en proporción.

Pozos agotados en México

Como Venezuela, México es otro país que cumple por encima de lo estipulado, no por sacrificio o celo, sino por incapacidad.

Desde 2005 la producción de crudo en México ha ido en caída libre, situándose por debajo de los 2 mbd. La causa es el agotamiento de los pozos y la falta de reinversión por la caída de los precios.

Por ello, México, que según el acuerdo debía reducir 100.000 barriles al día, ha rebajado por encima de los 200.000. Es el segundo país más importante de los 11 que aprueban el acuerdo y no forman parte de la OPEP por detrás de Rusia.

"La reforma petrolera (para modernizar la industria) aún está en una etapa que no implica producción de nuevos barriles", afirma Monaldi.

Eso explica la inédita situación de que México, que es miembro de la Agencia Internacional de la Energía, creada para competir con la OPEP, se alinee con el cartel.

"Venezuela y México pueden prometer lo que sea porque lo pueden cumplir", dice Monaldi sobre la prórroga del acuerdo.

Cuánto más cumplan por encima de sus marcas, más espacio para que otros se salten el acuerdo, produzcan más y se beneficien del alza de precios.

"Todos sus socios están encantados de que (a Venezuela y México) les vaya mal, porque son barriles que siguen produciendo de más sin necesidad de negociar nada", agrega el experto en energía sobre el protagonismo de los dos países de América Latina.