La erupción del Volcán de Fuego en Guatemala es una de las más graves de los últimos años en América Latina. Las últimas décadas se han caracterizado en la región por una fuerte actividad volcánica. El país forma parte del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, el área con la mayor concentración de volcanes activos del planeta. Canadá, Estados Unidos, México, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Panamá, Colombia, Bolivia, Perú, Ecuador, Argentina y Chile también forman parte de los países al este del Cinturón de Fuego que llega hasta las costas de Asia.

Según Lilia Arana, vulcanóloga de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estos son algunos de los volcanes más peligrosos de América Latina. No solo por su explosividad, sino también por la cercanía que tienen con varias poblaciones y asentamientos humanos.

Este estratovolcán es el segundo más alto de México. Con 5.426 metros de altura el Popocatépetl es un volcán activo localizado a 72 kilómetros de la Ciudad de México, en el estado de Puebla. Su nombre significa ‘montaña que humea’, es geológicamente joven y de los más activos del país.

En 1994 una erupción con gases y cenizas a altas temperaturas provocó el desalojo de la población aledaña. Se calcula que unos 25 millones de personas viven a menos de 100 kilómetros del ‘Popo’, La última erupción registrada fue en 2000, cuando el volcán arrojó grandes cantidades de material incandescente con una fuerte columna de humo y ceniza.

Santa María (Guatemala)

Situado en el departamento de Quetzaltenango, Guatemala, este volcán tiene 3.772 metros de altitud. También es un estratovolcán. En realidad, la mayoría lo son, ya que están formados por múltiples capas de lava y piroclastos endurecidos que se acumulan a gran altura. En 1902 tuvo una de las erupciones más grandes del siglo XX, después de 500 años dormido. Se estima que durante la erupción, donde fallecieron unas 6.000 personas, Quetzaltenango quedó cubierto de ceniza más de medio metro y la columna de humo alcanzó los 30 kilómetros de altura. En lengua k’ich’e su nombre significa ‘volcán desnudo’.

Momotombo (Nicaragua)

Este volcán nicaragüense de 1.258 metros se encuentra en el departamento de León, cerca del lago de Managua o Xolotlán y su nombre significa ‘gran cumbre humeante’. Los expertos lo califican como un volcán relativamente joven con unos 4.500 años de edad. La última erupción de este estratovolcán comenzó el 2 de diciembre de 2015 y continúa hasta la fecha después de 110 años de silencio. La columna de gases y cenizas que lanzó llegó a los 8 kilómetros y afectó a varias comunidades de sus alrededores.

Image: eldiario.ec/EFE

Arenal (Costa Rica)

En 1968 comenzó su actual periodo de actividad que no ha cesado desde entonces. Tiene 1.633 metros de altura. Es uno de los volcanes más famosos y el más joven de Costa Rica, se estima que tiene unos 7.500 años. Hasta hace 40 años se consideraba que el Arenal estaba extinto pero su despertar repentino acabó con la vida de 87 personas y destruyó los pueblos de Tabacón, Pueblo Nuevo y San Luis. Durante su erupción, arrojó grandes cantidades de lava, ceniza y rocas que llegaron a distancias de más de un kilómetro con velocidades de 600 metros por segundo.

Nevado del Ruiz (Colombia)

A 140 kilómetros de Bogotá, se levanta el Nevado del Ruiz, un volcán de 5.321 metros que forma parte de la Cordillera de los Andes. Su parte superior se caracteriza por albergar glaciares pese a estar a 500 kilómetros del ecuador terrestre. En la época precolombina los pueblos originarios lo llamaban Tama, que significaba ‘Padre mayor o grande’; Cumanday ‘Cerro blanco’ y Tabuchía ‘Candela’. Sus erupciones se caracterizan por la generación de lahares (agua y lodo con partículas suspendidas de rocas y material piroclástico que arrasa con todo lo que encuentra a su paso). Este fenómeno sucedió durante 1985, cuando la erupción del Nevado provocó que la capa de hielo se deshiciera. El lodo causó la muerte de 23.000 personas y sepultó por completo la ciudad de Armero.

Villarrica (Chile)

Se trata de uno de los volcanes con más registros de erupciones en Sudamérica. Se ubica cerca de los lagos Villarica, Calafquén y de la ciudad de Pucón. Con sus 2.840 metros de altura forma parte de la cordillera de los Andes meridionales. En 1971 una violenta erupción provocó 25 muertos y numerosos desaparecidos, a causa de los lahares que dejó a su paso. En 1984 dos ríos de lava obligaron a evacuar la zona pero sin bajas personales o materiales. La última erupción registrada se produjo en marzo de 2015.

Reventador (Ecuador)

Se encuentra a 90 kilómetros de Quito, capital de Ecuador. Este estratovolcán ha tenido, según los expertos, al menos 16 periodos eruptivos desde 1541. La actividad actual comenzó en 2002 con una fase explosiva y una columna de humo que se elevó unos 16 kilómetros. Tiene 3.562 metros de altura y su última erupción se produjo en diciembre de 2017.

Misti (Perú)

Se trata de uno de los siete volcanes activos de Perú. Está localizado a 17 kilómetros del centro de la ciudad de Arequipa, al sur del país. Tiene 5.822 metros de altura y su última erupción tuvo lugar en 1985. Los expertos lo consideran el volcán más peligroso del país andino por estar muy próximo a una ciudad. Arequipa es el segundo núcleo urbano más importante en población después de Lima, la capital.