• Ese tercio de los alimentos destinados al consumo humano que se pierde o desperdicia en todo el mundo supone unos1.300 millones de toneladas al año. Esto equivale a aproximadamente la mitad de la cosecha mundial de cereales.
  • Los países industrializados y aquellos en desarrollo dilapidan más o menos la misma cantidad de alimentos: 670 y 630 millones de toneladas respectivamente, cada año.
  • 800 millones de personas no tienen comida suficiente para asegurarse las calorías mínimas que sus cuerpos requieren.
  • La huella de carbono de la comida producida pero no consumida es de 3,3 gigatoneladas de CO2. Si estas emisiones fueran de un país, éste se situaría en el tercer puesto del ranking de mayores emisores, por detrás solo de EEUU y China.
  • Los alimentos nos consumidos ocupan unos 1.400 millones de hectáreas de tierras, el 30% del total de la superficie cultivada.
  • Cada año se estima que se pierden o desperdician en Europa, entre un 30% y un 50% de los alimentos sanos y comestibles a lo largo de todos los eslabones de la cadena agroalimentaria hasta llegar al consumidor, y se convierten en residuos.
  • La generación anual de pérdidas y desperdicios alimentarios en los 27 Estados Miembros de la UE es de unos 89 millones de toneladas. Esto equivale a un desperdicio de 179 kilos por habitante, y ello sin contar los de origen agrícola generados en el proceso de producción, ni los descartes de pescado arrojados al mar.
  • A este ritmo, el desperdicio alimentario en la UE alcanzará en 2020 los 126 millones de toneladas. Esto supone un aumento del 40% de la cifra desperdiciada en 2013Los aproximadamente 89 millones de toneladas de alimentos desperdiciados generan 170 millones de toneladas equivalentes de CO2 al año.
  • La producción del 30% de alimentos que se queda sin consumir supone el uso de un 50% más de recursos hídricos para el riego. A este respecto, hay que tener en cuenta que para producir un kilo de carne de vacuno se utilizan de 5 a 10 toneladas de agua.
  • En Europa, se estima que el desperdicio de alimentos en los hogares alcanza el 42% del total y en la fase de fabricación, el 39%. El resto se le atribuye a la a restauración (14%) y al comercio minorista (5%).
  • Los hogares españoles tiraron a la basura 1.326 millones de kilos de alimentos en 2015. Lo que significa que se desechan unos 3,7 millones de kilos diarios. Esto representa casi el 5% del total de productos alimentarios comprados. A nivel europeo, los hogares españoles son los que más desperdician en la cadena alimenticia, a este colectivo hay que sumar los desechos en los procesos de fabricación, los servicios de restauración y la distribución.
  • En total, en España se tiran al año 7.700 millones de kilos de alimentos. Es el séptimo país que más tira detrás de economías más avanzadas como, por ejemplo, Alemania, (10.400 millones de kilos), Francia (9.000 millones) o Reino Unido (14.400 millones de kilos). En España, el 86% de los desechos representa productos sin procesar, es decir, se desperdician tal como se compran. El 14% restante procede de la comida preparada por el propio hogar.

En manos de todos los actores y partes involucradas está reducir estás cifras inmorales. Y que además, son insostenibles en sus 3 vertientes: tanto en la económica, como en la social y medioambiental.